Elogio: San Juan Leonardi, presbítero, que dejó la ciudad de Lucca, en la región italiana de Toscana, donde ejercía como farmacéutico, para llegar a ser sacerdote, y con el fin de enseñar a los niños la doctrina cristiana, restaurar la vida apostólica del clero y propagar la fe católica, instituyó la Orden de Clérigos Regulares, más tarde llamados de la Madre de Dios, lo que le llevó a sufrir muchas contradicciones. También inició el Colegio de Propaganda Fide, en Roma, donde, agotado por los trabajos, descansó piadosamente.
Patronazgos: patrono de los farmacéuticos.
Refieren a este santo:Beato Pedro de la Natividad de Santa María Virgen Casani.
Elogio:Santos Dionisio, obispo, y compañeros, mártires. Según la tradición, Dionisio, enviado por el Romano Pontífice a la Galia, fue el primer obispo de París, y allí, junto con el presbítero Rústico y el diácono Eleuterio, padecieron todos en las afueras de la ciudad.
Patronazgos:patrono de los tiradores; protector contra los dolores de cabeza, la rabia, el remordimiento y el sufrimiento mental, las mordeduras de perro y la sífilis.
Refieren a este santo:San Dionisio Areopagita, San Eutropio de Saintes, Santos Luciano, Maximiano y Juliano, San Marcial de Limoges, San Pablo de Narbona, San Trófimo de Arlés.
Conmemoración de san Abrahán, patriarca y padre de todos los creyentes, que, llamado por Dios, salió de su patria, la ciudad de Ur de Caldea, y peregrinó por la tierra que el Altísimo le había prometido a él y a sus descendientes. Manifestó toda su fe en Dios, esperando contra toda esperanza al no negarse a ofrecer en sacrificio al hijo unigénito, Isaac, que el Señor le había dado, ya anciano, de su esposa Sara.
Santos Diodoro, Diomedes y Dídimo, mártires
En Laodicea, de Siria, pasión de los santos Diodoro, Diomedes y Dídimo.
San Domino, mártir
En la ciudad llamada Julia (hoy Fidenza), en el territorio de Parma, en la vía Claudia, san Domino, mártir.
Santa Publia, monja
En Antioquia de Siria, conmemoración de santa Publia, quien, al morir su marido, entró en un monasterio. En este lugar, mientras cantaba con sus compañeras vírgenes las palabras del salmo «los ídolos de los gentiles son oro y plata» y «sean semejantes los que los hacen», fueron escuchadas por el emperador Juliano el Apóstata, que pasaba por allí, quien ordenó que la abofeteasen y reprendiesen con aspereza.
San Sabino, eremita
En la región de Bigorre, a los pies de los Pirineos, san Sabino, eremita, que ilustró la vida monástica en Aquitania.
San Domnino, eremita
En Tiferno, junto al Tíber, en la Umbría, san Domnino, eremita.
San Gisleno, monje
En la región de Hainaut, en Austrasia, san Gisleno, que vivió como monje en una celda que él mismo se había construido.
San Deusdedit, abad y confesor
En el monasterio de Montecasino, san Deusdedit, abad, que fue encarcelado por el tirano Sicardo y, consumido por el hambre y las privaciones, entregó su espíritu a Dios.
San Guntero, eremita
En el monasterio de Brevnov, en Bohemia, san Guntero, eremita, que, abandonando los bienes de la tierra, abrazó la vida monástica y luego se retiró a la soledad de los bosques entre Baviera y Bohemia, donde vivió y murió desligado de todo, pero al mismo tiempo muy unido a Dios y a los hombres.
San Bernardo de Rodez, abad
En el monasterio de Montsalvy, en Francia, san Bernardo de Rodez, abad de los canónigos regulares de ese cenobio.
San Luis Bertrán, religioso presbítero
En Valencia, en España, san Luis Bertrán, presbítero de la Orden de Predicadores, que en América meridional predicó el evangelio de Cristo y defendió a varios pueblos indígenas.
Santos Inocencio de la Inmaculada Canoura Arnau, y ocho compañeros, mártires
En la localidad de Turón, en la región española de Asturias, santos mártires Inocencio de la Inmaculada (Manuel) Canoura Arnau, presbítero de la Congregación de la Pasión, y ocho compañeros de los Hermanos de las Escuelas Cristianas, que durante la revolución fueron asesinados sin juicio previo por quienes odiaban la fe, y alcanzaron así la victoria. Sus nombres son: santos Cirilo Bertrán (José) Sanz Tejidor. Marciano José (Filomeno) López López, Victoriano Pío (Claudio) Bernabé Cano, Julián-Alfredo (Vilfrido) Fernández Zapico, Benjamín Julián (Vicente) Alonso Andrés, Augusto Andrés (Román) Martín Fernández, Benito de Jesús (Héctor) Valdivielso Sáez y Aniceto Adolfo (Manuel) Seco Gutiérrez.
Santa Sara, Santa del AT
Conmemoración popular de Santa Sara, esposa del patriarca Abraham, cuya celebración en el Martirologio Romano ocurre hoy.
LITURGIA DE HOY
Misa de feria (verde) o de la memoria de los santos Dionisio y comp. (rojo) o de la memoria de san Juan L. (blanco).
MISAL: para la feria cualquier formulario permitido (véase pág. 68, n. 5) / para la memoria de los santos Dionisio y compañeros: 1.ª orac. prop. y el resto del común de mártires (para vv. mártires), o de un domingo del T.O. / para la memoria de san Juan Leonardi: 1.ª orac. prop. y el resto del común de pastores (para misioneros) o de santos (para santos que practicaron obras de misericordia), o de un domingo del T.O.; Pf. común o de la memoria.
LECC.: vol. III-par.
- Gal 3, 7-14. Los que viven de la fe son bendecidos con Abrahán el fiel.
- Sal 110. R. El Señor recuerda siempre su alianza.
- Lc 11, 15-26. Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, es que el reino de Dios ha llegado a vosotros.
o bien: cf. vol. IV.
Liturgia de las Horas: oficio de feria o de una de las memorias.
Martirologio: elogs. del 10 de octubre, pág. 603.
CALENDARIOS: Jerez de la Frontera, en la ciudad de Jerez: San Dionisio Areopagita, obispo y mártir: (F). Aniversario de la restauración del culto cristiano.
Valencia: Dedicación de la iglesia-catedral (F).
León: San Julián Alfredo, religioso y mártir (MO).
Dominicos: San Luis Bertrán, presbítero (MO).
HH. de las Escuelas Cristianas: Santos Cirilo Bertrán, Jaime Hilario y compañeros, mártires (MO). Burgos: (ML).
Calahorra y La Calzada-Logroño y Siervas de María, Ministras de los Enfermos: Santo Tomás de Villanueva, obispo (ML).
Oviedo: Santos Inocencio de la Inmaculada Canoura Arnau, presbítero, Cirilo Beltrán Sanz Tejedor y compañeros, mártires (ML).
Sigüenza-Guadalajara: Santos Marciano José López y compañeros, mártires (ML).
Agustinos: Beato Antonio Patrizi, presbítero (ML).
O. Cist.: Beato Vicente Kadlubek, obispo, cisterciense (ML).
Pasionistas: San Inocencio Canoura Arnau, presbítero, presbítero, mártir (ML).
RITOS INICIALES
Antífona de entrada Cf. Est 4, 17
A tu poder, Señor, está sometido el mundo entero; nadie puede oponerse a ti. Tú creaste el cielo y la tierra y las maravillas todas que existen bajo el cielo. Tú eres Señor del universo.
Oración colecta
DIOS todopoderoso y eterno, que desbordas con la abundancia de tu amor los méritos y los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia, para que perdones lo que pesa en la conciencia y nos concedas aun aquello que la oración no menciona. Por nuestro Señor Jesucristo.
o bien,
Antífona de entrada Sal 111, 9
Al pobre da con abundancia, obra siempre conforme a la justicia; su frente se alzará llena de gloria.
Oración colecta
Señor Dios nuestro, fuente de todo bien, que anunciaste el evangelio a numerosos pueblos por medio de tu presbítero san Juan Leonardi, haz que por su intercesión, se difunda en todo el mundo la verdadera fe. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Los que viven de la fe son bendecidos con Abrahán el fiel
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Gálatas 3, 7-14
HERMANOS:
Reconoced que hijos de Abrahán son los de la fe.
En efecto, la Escritura, previendo que Dios justificaría a los gentiles por la fe, le adelantó a Abrahán la buena noticia de que “por ti serán benditas todas las naciones”.
Así pues, los que viven de la fe son bendecidos con Abrahán el fiel.
En cambio, cuantos viven de las obras de la ley están bajo maldición, porque está escrito:
“Maldito quien no se mantenga en todo lo escrito en el libro de la ley, cumpliéndolo”.
Que en el ámbito de la ley nadie es justificado resulta evidente, pues “el justo por la fe vivirá”; en cambio, la ley no procede de la fe, sino que “quien los cumpla vivirá por ellos”.
Cristo nos rescató de la maldición de la ley, haciéndose por nosotros maldición, porque está escrito:
“Maldito todo el que cuelga de un madero”; y esto, para que la bendición de Abrahán alcanzase a los gentiles en Cristo Jesús, y para que recibiéramos por la fe la promesa del Espíritu.
Palabra de Dios.
Salmo responsorial Sal 110, 1b-2. 3-4. 5-6 (R: cf. 5b)
R/. El Señor recuerda siempre su alianza.
O bien:
R/. Aleluya.
V/. Doy gracias al Señor de todo corazón, en compañía de los rectos, en la asamblea. Grandes son las obras del Señor, dignas de estudio para los que las aman. R/.
V/. Esplendor y belleza son su obra, su justicia dura por siempre. Ha hecho maravillas memorables, el Señor es piadoso y clemente. R/.
V/. Él da alimento a los que lo temen recordando siempre su alianza. Mostró a su pueblo la fuerza de su obrar, dándoles la heredad de los gentiles. R/.
Aleluya Jn 12, 31b-32
R/. Aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Ahora el príncipe de este mundo va a ser echado fuera
—dice el Señor—.
Y cuando yo sea elevado sobre la tierra, atraeré a todos hacia mí. R/.
✠
EVANGELIO
Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, es que el reino de Dios ha llegado a vosotros
Lectura del santo Evangelio según san Lucas 11, 15-26
EN AQUEL TIEMPO, habiendo expulsado Jesús a un demonio, algunos de entre la multitud dijeron:
«Por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios, echa los demonios».
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo del cielo. Él, conociendo sus pensamientos, les dijo:
«Todo reino dividido contra sí mismo va a la ruina y cae casa sobre casa. Si, pues, también Satanás se ha dividido contra sí mismo, ¿cómo se mantendrá su reino? Pues vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú. Pero, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros, pero, cuando otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte su botín.
El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama.
Cuando el espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por lugares áridos, buscando un sitio para descansar, y, al no encontrarlo, dice:
“Volveré a mi casa de donde salí”.
Al volver se la encuentra barrida y arreglada.
Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí.
Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio».
ACEPTA, Señor, el sacrificio establecido por ti y, por estos santos misterios que celebramos en razón de nuestro ministerio, perfecciona en nosotros como conviene la obra santificadora de tu redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio El misterio de la salvación en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias, Padre santo, siempre y en todo lugar, por Jesucristo, tu Hijo amado.
Por él, que es tu palabra, hiciste todas las cosas; tú nos lo enviaste para que, hecho hombre por obra del Espíritu Santo y nacido de María la Virgen, fuera nuestro Salvador y Redentor.
Él, en cumplimiento de tu voluntad, para destruir la muerte y manifestar la resurrección, extendió sus brazos en la cruz, y así adquirió para ti un pueblo santo.
Por eso, con los ángeles y los santos, cantamos tu gloria diciendo:
Santo, Santo, Santo...
Antífona de comunión Cf. Lam 3, 25
El Señor es bueno para quienes esperan en él, para quien lo busca.
O bien: Cf. 1 Cor 10, 17
Porque el pan es uno, nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo, pues todos comemos del mismo pan y participamos del mismo cáliz.
Oración después de la comunión
CONCÉDENOS, Dios todopoderoso, que nos alimentemos y saciemos en los sacramentos recibidos, hasta que nos transformemos en lo que hemos tomado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
o bien,
Antífona de la comunión cfr. Jn 13, 35
En esto reconocerán todos que ustedes son mis discípulos: en que se aman los unos a los otros, dice el Señor.
Oración después de la comunión
Alimentados con este sacramento de salvación, suplicamos humildemente a tu bondad, Señor, que, haciéndonos imitadores de la caridad de san Juan Leonardi, participemos también de su gloria. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
«En nuestro tiempo, la Esposa de Cristo prefiere usar la medicina de la misericordia y no empuñar las armas de la severidad» (San Juan XXIII).
«¡Cómo deseo que los años por venir estén impregnados de misericordia para poder ir al encuentro de cada persona llevando la bondad y la ternura de Dios!» (Francisco).
«(…) Toda la Iglesia es apostólica en cuanto que ella es “enviada” al mundo entero; todos los miembros de la Iglesia, aunque de diferentes maneras, tienen parte en este envío (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 863).