19 de abril - VIERNES DE LA III SEMANA DE PASCUA, feria

 


  VIERNES DE LA III SEMANA DE PASCUA, feria
  Oficio propio del Viernes de la III Semana de Pascua del Salterio
  (Liturgia de las Horas, Tomo II: Oficio de Lecturas Laudes - Tercia - 
 



PROGRAMA PARROQUIAL:
VIERNES, 19 DE ABRIL

PARROQUIA DEL CARMEN:

- Celebración de la Palabra del Viernes de la III Semana de Pascua (a las 19.00 h.).

PARROQUIA DE LOS DOLORES:

- Rezo del Santo Rosario y Eucaristía del Viernes de la III Semana de Pascua (a las 20.00 h.).








AMÉRICA LATINA Madre Elena, en las cárceles de México: «Los sacerdote se mueren por ir y llorar con las reclusas»
VIDA Y FAMILIA Un trampolín para ayudar al otro a llegar al cielo
EEUU ¿Tienen estudios?, ¿a qué grupo pertenecen?, ¿a quién votan?, ¿qué opinan sobre el aborto?
PERSONAJES Testimonio de castidad y bendición en una situación irregular
NUEVA EVANGELIZACIÓN El extraordinario poder del Rosario ha mediado en muchos milagros
POLÉMICAS Se cuestiona cómo y por qué entraron las tecnologías en el aula «sin pruebas que lo respaldasen»
POLÉMICAS Abundan los casos en que los episcopados declaran su fidelidad al Papa, pero sin mencionar «Fiducia»
ESPAÑA El sacerdote catalán está acusado de delito de odio, con penas de hasta tres años de cárcel
OPINIÓN El Papa encargó al Camino la liturgia en español de un encuentro con jóvenes en Roma en 1984
CULTURA El caso de Gina Carano, el de Babylon Bee... un buen análisis de Christian Toto
PERSONAJES «Palabra» publica su primera biografía autorizada, llena de detalles sobre su vida de fe
PERSONAJES «El papel de la Verdad es mostrar la belleza del mundo y de la vida», afirma el filósofo


SANTORAL DE HOY


Elogio: En Melitene, en Armenia, san Expedito, coronado mártir en este día.
Patronazgos: abogado de las causas urgentes.

Otros santos de este día:

   Santos Mapálico y compañeros, mártires   

En la provincia romana de África, san Mapálico, mártir, que durante la persecución desencadenada bajo el emperador Decio, movido de piedad hacia su familia pidió que se concediese la paz eclesiástica a su madre y a su hermana, que habían abjurado, tras lo cual, conducido ante el tribunal, fue coronado por el martirio. Con él perecieron muchos otros santos mártires que confesaron igualmente a Cristo, entre ellos Baso, en una cantera; Fortunio, en la cárcel; Pablo, en el mismo tribunal; Fortunata, Victorino, Víctor, Heremio, Crédula, Hereda, Donato, Firme, Venusto, Frutos, Julia, Marcial y Aristón, muertos por hambre en prisión. († 250)

   Santa Marta, virgen y mártir

En Persia, santa Marta, virgen y mártir, que en tiempo del rey Sapor II, al siguiente día de la muerte de su padre, Pusicio, sufrió el martirio en la Solemnidad de la Resurrección del Señor. († 341)

   San Jorge de Antioquía, obispo y confesor   

En Antioquía de Pisidia, san Jorge, obispo, que murió en el destierro por defender el culto de las santas imágenes. († 818)

   San Geroldo, eremita   

En Friesen, lugar de los Alpes de Baviera, san Geroldo, eremita, de quien se cuenta que llevó una vida de penitencia en la región de Vorarlberg. († c. 978)

   San Elfego de Canterbury, obispo y mártir   

En la playa junto a Greenwich, en Inglaterra, pasión de san Elfego, arzobispo de Canterbury y mártir, el cual, mientras los daneses pasaban a sangre y fuego el país, se presentó ante ellos con la intención de salvar a su grey, y al no poder ser rescatado por dinero, el sábado después de Pascua fue golpeado con huesos de oveja y finalmente decapitado. († 1012)

   San León IX, papa   

En Roma, en la basílica de San Pedro, san León IX, papa, que primero fue obispo de Tulle durante veinticinco años, en donde defendió enérgicamente a su comunidad, y una vez elegido para la sede romana, reunió varios sínodos para acordar la reforma de la vida del clero y la extirpación de la simonía. († 1054)

   Beato Bernardo, penitente   

En el monasterio de Saint-Bertin, en la región de Thérouanne, en Francia, muerte del beato Bernardo, penitente, que para expiar los pecados de su juventud escogió voluntariamente el destierro, y descalzo, sólo vestido con un hábito pobre y comiendo con parquedad, peregrinó incesantemente visitando santos lugares. († 1182)

   Beato Jacobo Duckett, mártir   

En Londres, en Inglaterra, beato Jacobo Duckett, mártir, el cual, casado y librero de oficio, por vender libros católicos fue denunciado y encerrado durante nueve años en la cárcel, y después, en tiempo de la reina Isabel I, fue finalmente ahorcado en Tyburn junto con quien le había denunciado, al que logró convertir a la fe católica antes de ser ajusticiados. († 1602)

   Beatos Ramón y Jaime Llach Candell, presbíteros y mártires   

En Montcada i Reixac, Barcelona, España, beatos Ramón y Jaime Llach Candell, presbíteros de la Congregación de la Sagrada Familia y mártires en la cruel persecución que acompañó a la Guerra Civil española. († 1937)


LITURGIA DE HOY

Misa de feria (blanco).

MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Pasc.

LECC.: vol. II.

- Hch 9, 1-20. Ese hombre es un instrumento elegido por mí para llevar mi nombre a los pueblos.

- Sal 116. R. Id al mundo entero y proclamad el Evangelio.

- Jn 6, 52-59. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 20 de abril, pág. 265.

CALENDARIOS: Dominicos: Beato Isnardo de Chiampo, presbítero, o beata Sibilina Biscossi, virgen (ML).


RITOS INICIALES

Antífona de entrada Ap 5, 12

Digno es el Cordero degollado de recibir el poder, la riqueza, la sabiduría, la fuerza y el honor. Aleluya.


Oración colecta

DIOS todopoderoso,
concédenos, a los que hemos conocido ya
la gracia de la resurrección del Señor,
resucitar a la vida nueva
por el amor del Espíritu.
Por nuestro Señor Jesucristo.


LITURGIA DE LA PALABRA

 PRIMERA LECTURA
Ese hombre es un instrumento elegido por mi para llevar mi nombre a los pueblos

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles Hch 9, 1-20

EN AQUELLOS DÍAS, Saulo, respirando todavía amenazas de muerte contra los discípulos del Señor, se presentó al sumo sacerdote y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, autorizándolo a traerse encadenados a Jerusalén a los que descubriese que pertenecían al Camino, hombres y mujeres.
Mientras caminaba, cuando ya estaba cerca de Damasco, de repente una luz celestial lo envolvió con su resplandor. Cayó a tierra y oyó una voz que le decía:
«Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?».
Dijo él:
«¿Quién eres, Señor?».
Respondió:
«Soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, entra en la ciudad, y allí se te dirá lo que tienes que hacer».
Sus compañeros de viaje se quedaron mudos de estupor, porque oían la voz, pero no veían a nadie. Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Lo llevaron de la mano hasta Damasco. Allí estuvo tres días ciego, sin comer ni beber.
Había en Damasco un discípulo, que se llamaba Ananías. El Señor lo llamó en una visión:
«Ananías».
Respondió él:
«Aquí estoy, Señor».
El Señor le dijo:
«Levántate y ve a la calle llamada Recta, y pregunta en casa de Judas por un tal Saulo de Tarso. Mira, está orando, y ha visto en visión a un cierto Ananías que entra y le impone las manos para que recobre la vista».
Ananías contestó:
«Señor, he oído a muchos hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus santos en Jerusalén, y que aquí tiene autorización de los sumos sacerdotes para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre».
El Señor le dijo:
«Anda, ve; que ese hombre es un instrumento elegido por mí para llevar mi nombre a pueblos y reyes, y a los hijos de Israel. Yo le mostraré lo que tiene que sufrir por mi nombre».
Salió Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y dijo:
«Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció cuando venías por el camino, me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno de Espíritu Santo».
Inmediatamente se le cayeron de los ojos una especie de escamas, y recobró la vista. Se levantó, y fue bautizado. Comió, y recobró las fuerzas.
Se quedó unos días con los discípulos de Damasco, y luego se puso a anunciar en las sinagogas que Jesús es el Hijo de Dios.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.


Salmo responsorial Sal 116, 1. 2 (R: Mc 16, 15)


R/. Id al mundo entero
y proclamad el Evangelio.

O bien:

R/. Aleluya.

V/. Alabad al Señor todas las naciones,
aclamadlo todos los pueblos. R/.

V/. Firme es su misericordia con nosotros,
su fidelidad dura por siempre. R/.


Aleluya Jn 6, 56

R/. Aleluya, aleluya, aleluya.
V/. El que come mi carne
y bebe mi sangre —dice el Señor—
habita en mí y yo en él. R/.

EVANGELIO
Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida

Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 52-59 

EN AQUEL TIEMPO, disputaban los judíos entre sí:
«¿Cómo puede este damos a comer su carne?».
Entonces Jesús les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.
Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él.
Como el Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre, así, del mismo modo, el que me come vivirá por mí.
Este es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre».
Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.

Palabra del Señor.


LITURGIA EUCARÍSTICA

Oración sobre las ofrendas

TE PEDIMOS, Señor,
que, en tu bondad, santifiques estos dones,
aceptes la ofrenda de este sacrificio espiritual
y nos transformes en oblación perenne.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio Pascual II
La nueva vida en Cristo

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
glorificarte siempre, Señor;
pero más que nunca en este tiempo
en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.

Por él, los hijos de la luz
amanecen a la vida eterna,
los creyentes atraviesan los umbrales
del reino de los cielos;
porque en la muerte de Cristo
nuestra muerte ha sido vencida
y en su resurrección
hemos resucitado todos.

Por eso,
con esta efusión de gozo pascual,
el mundo entero se desborda de alegría,
y también los coros celestiales,
los ángeles y los arcángeles,
cantan sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo...

Antífona de comunión

El Crucificado resucitó de entre los muertos y nos redimió. Aleluya.


Oración después de la comunión

SEÑOR, después de recibir el don sagrado del sacramento,
te pedimos humildemente
que nos haga crecer en el amor
lo que tu Hijo nos mandó realizar
en memoria suya.
Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.


Pensamientos para el Evangelio de hoy

«El mismo Creador y Señor de la naturaleza, que hace que la tierra produzca pan, hace también del pan su propio cuerpo (porque así lo prometió y tiene poder para hacerlo), y el que convirtió el agua en vino hace del vino su sangre. ¡Es la Pascua del Señor!» (San Gaudencio de Brescia).

«La Eucaristía sigue siendo ‘signo de contradicción’ y no puede menos de serlo, porque un Dios que se hace carne y se sacrifica por la vida del mundo pone en crisis la sabiduría de los hombres» (Benedicto XVI).

«El Señor nos dirige una invitación urgente a recibirle en el sacramento de la Eucaristía: ‘En verdad en verdad os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tendréis vida en vosotros’ (Jn 6,53)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.384).


18 de abril - JUEVES DE LA III SEMANA DE PASCUA, feria




  JUEVES DE LA III SEMANA DE PASCUA, feria
  Oficio propio del Jueves de la III Semana de Pascua del Salterio
  (Liturgia de las Horas, Tomo II: Oficio de Lecturas Laudes - Tercia - 
 



PROGRAMA PARROQUIAL:
JUEVES, 18 DE ABRIL

PARROQUIA DEL CARMEN:

- Celebración de la Palabra del Jueves de la III Semana de Pascua (a las 19.00 h.).

PARROQUIA DE LOS DOLORES:

- Jueves Eucarístico del Jueves de la III Semana de Pascua (a las 19.00 h.).

Para ver la transmisión, pincha aquí

- Eucaristía del Jueves de la III Semana de Pascua (a las 20.00 h.).

Para ver la transmisión, pincha aquí








SANTORAL DE HOY


Elogio: En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, san Perfecto, presbítero y mártir, que fue encarcelado y después degollado por los sarracenos, por haber combatido la doctrina de Mahoma y confesado con firmeza su fe en Cristo.


Martirologio Romano: En Lima, capital del Perú, san Francisco Solano, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que para salvar almas recorrió en todas las direcciones América Meridional, enseñando con palabras y con milagros a los indios y a los mismos colonizadores españoles la novedad de la vida cristiana († 1610).

Fecha de beatificación: 20 de junio de 1675 por el Papa Pío VI
Fecha de canonización: 27 de diciembre de 1726 por el Papa Benedicto XIII

Etimológicamente: Francisco = Aquel que porta la bandera, es de origen germánico.

Otros santos de este día:

   Santos Hermógenes y Elpidio, mártires

En Melitene, ciudad de la antigua Armenia, santos Hermógenes y Elpidio, mártires. († s. inc.)

   San Pusicio, mártir

En Persia, san Pusicio, mártir, prefecto de los artesanos del rey Sapor II, que, por haber confortado al vacilante presbítero Ananías cuando dudaba de renegar de la fe, fue herido en el cuello y murió el Sábado Santo, ocupando así un lugar insigne en el grupo de mártires sacrificados después de san Simeón. († 341)

   San Eusebio de Fano, obispo y confesor   

En Fano, en el Piceno, en Italia, san Eusebio, obispo, que acompañó al papa san Juan I en el viaje a Constantinopla impuesto por el rey Teodorico, y al regresar le siguió también a la prisión en la que fueron encerrados. († c. 526)

   San Laisren, abad   

En Leighlin, en Irlanda, san Laisren o Molasio, abad, que difundió pacíficamente en la isla el rito romano de la celebración pascual. († c. 639)

   San Ursmaro de Lobbes, abad y obispo (1 coms.)   

En el cenobio de Lobbes, en Hainaut, san Ursmaro, obispo y abad, que propagó la Regla de san Benito y atrajo al pueblo a la fe cristiana. († 713)

   Santa Antusa, virgen   

En Constantinopla, santa Antusa, virgen, que, siendo hija del emperador Constantino Coprónimo, se dedicó con gran ánimo a ayudar a los pobres, a redimir a esclavos, a reparar iglesias y a edificar monasterios, y recibió el hábito monacal de manos del obispo san Tarasio. († fin s. VIII)

   Santa Atanasia, viuda   

En la isla de Egina, en Grecia, santa Atanasia, viuda, que primero vivió en soledad, y después fue también hegúmena, destacando por sus virtudes y observancia monástica. († s. IX)

   San Juan Isauro, monje

En la misma isla de Egina, san Juan Isauro, monje, discípulo de san Gregorio Decapolita, que en tiempo del emperador León el Armenio luchó denodadamente defendiendo las santas imágenes. († post 842)

   Beato Idesbaldo, abad

En Brujas, en el territorio de Flandes, beato Idesbaldo, abad, el cual, después de perder a su esposa, sirvió durante treinta años en la corte de los condes de Flandes y, ya en edad madura, ingresó en el monasterio de Dune, del que fue tercer abad durante doce años. († 1167)

   San Galdino de Milán, obispo   

En Milán, de Lombardía, san Galdino, obispo, que trabajó en la restauración de la ciudad destruida por la guerra y, al finalizar un sermón contra los herejes, entregó su alma a Dios. († 1176)

   Beato Andrés de Montereale, monje y presbítero   

En Montereale, en la región de los Abruzos, beato Andrés, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín, que se dedicó a predicar por Italia y Francia. († 1479)

   Beato Andrés Hibernón, religioso   

En la ciudad de Gandía, en la región de Valencia, en España, beato Andrés Hibernón, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que de joven fue expoliado por unos ladrones y después cultivó admirablemente la pobreza. († 1602)

   Beata María de la Encarnación Avrillot, viuda y fundadora   

En Pontoise, cerca de París, en Francia, beata María de la Encarnación (Bárbara) Avrillot, madre ejemplar de familia y mujer sumamente devota, que introdujo el Carmelo en Francia, fundó cinco monasterios y, muerto su esposo, abrazó la vida religiosa. († 1618)

   Beato José Moreau, presbítero y mártir   

En Angers, también en Francia, beato José Moreau, presbítero y mártir, que durante la Revolución Francesa fue guillotinado un Viernes Santo por quienes odiaban la fe cristiana. († 1794)

   Beata Sabina Petrilli, virgen y fundadora

En Siena, ciudad de Toscana, en Italia, beata Sabina Petrilli, virgen, que fundó la Congregación de Hermanas de Santa Catalina, para ayuda a las jóvenes desamparadas y pobres. († 1923)

   Beato Lucas Passi, presbítero y fundador

En Venecia, Italia, beato Lucas Passi, presbítero y fundador de las Hermanas Maestras de Santa Dorotea († 1866)

   Beato Román Archutowski, presbítero y mártir   

En el lugar de Majdanek, cerca de Lublín, en Polonia, beato Román Archutowski, presbítero y mártir, el cual, encarcelado en tiempo de guerra por su fe cristiana, fue torturado por los soldados y, consumido por el hambre y la enfermedad, pasó a la gloria eterna. († 1943)

   Beato Louis Leroy, presbítero y mártir 

En Ban Pha, Xieng Khouang, Laos, beato Louis Leroy, sacerdote profeso de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, y mártir. († 1961)


LITURGIA DE HOY

Misa de feria (blanco).

MISAL: ants. y oracs. props., Pf. Pasc.

LECC.: vol. II.

- Hch 8, 26-40. Mira, agua. ¿Qué dificultad hay en que me bautice?

- Sal 65. R. Aclamad al Señor, tierra entera.

- Jn 6, 44-51. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo.

Liturgia de las Horas: oficio de feria.

Martirologio: elogs. del 19 de abril, pág. 264.

CALENDARIOS: Albacete, Cartagena y Valencia: Beato Andrés Hibernón, religioso (ML).

Córdoba: San Perfecto, presbítero y mártir (ML).

Sant Feliu de Llobregat: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Agustín Cortés Soriano, obispo (1998).


RITOS INICIALES

 Antífona de entrada Cf. Ex 15, 1-2
Cantemos al Señor; gloriosa es su victoria. Mi fuerza y mi alabanza es el Señor, él fue mi salvación. Aleluya.

Oración colecta
DIOS todopoderoso y eterno,
concédenos experimentar más de cerca tu amor,
que, por tu bondad, hemos conocido con mayor profundidad
en estos días de Pascua,
y afianza en el testimonio de la verdad
a quienes has librado de las tinieblas del error.
Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA
Mira, agua. ¿Qué dificultad hay en que me bautice?

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 8, 26-40

EN AQUELLOS DÍAS, un ángel del Señor habló a Felipe y le dijo: «Levántate y marcha hacia el sur, por el camino de Jerusalén a Gaza, que está desierto».
Se levantó, se puso en camino y, de pronto, vio venir a un etíope; era un eunuco, ministro de Candaces, reina de Etiopía e intendente del tesoro, que había ido a Jerusalén para adorar. Iba de vuelta, sentado en su carroza, leyendo al profeta Isaías.
El Espíritu dijo a Felipe:
«Acércate y pégate a la carroza».
Felipe se acercó corriendo, le oyó leer el profeta Isaías, y le preguntó:
«¿Entiendes lo que estás leyendo?».
Contestó:
«¿Y cómo voy a entenderlo si nadie me guía?».
E invitó a Felipe a subir y a sentarse con él. El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era este:
«Como cordero fue llevado al matadero,
como oveja muda ante el esquilador,
así no abre su boca.
En su humillación no se le hizo justicia.
¿Quién podrá contar su descendencia?
Pues su vida ha sido arrancada de la tierra».
El eunuco preguntó a Felipe:
«Por favor, ¿de quién dice esto el profeta?; ¿de él mismo o de otro?».
Felipe se puso a hablarle y, tomando pie de este pasaje, le anunció la Buena Nueva de Jesús. Continuando el camino, llegaron a un sitio donde había agua, y dijo el eunuco:
«Mira, agua. ¿Qué dificultad hay en que me bautice?».
Mandó parar la carroza, bajaron los dos al agua, Felipe y el eunuco, y lo bautizó. Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe. El eunuco no volvió a verlo, y siguió su camino lleno de alegría.
Felipe se encontró en Azoto y fue anunciando la Buena Nueva en todos los poblados hasta que llegó a Cesárea.

Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo responsorial Sal 65, 8-9. 16-17. 20 (R: 1b)

R/. Aclamad al Señor, tierra entera.

O bien:

R/. Aleluya.

V/. Bendecid, pueblos, a nuestro Dios;
haced resonar sus alabanzas,
porque él nos ha devuelto la vida
y no dejó que tropezaran nuestros pies. R/.

V/. Los que teméis a Dios, venid a escuchar,
os contaré lo que ha hecho conmigo:
a él gritó mi boca
y lo ensalzó mi lengua. R/.

V/. Bendito sea Dios, que no rechazó mi súplica
ni me retiró su favor. R/.


Aleluya Jn 6, 51

R/. Aleluya, aleluya, aleluya.

V/. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo —dice el Señor—;
el que coma de este pan vivirá para siempre. R/.


EVANGELIO
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo

Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 44-51

EN AQUEL TIEMPO, dijo Jesús al gentío:
«Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré en el último día.
Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”.
Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí.
No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna.
Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.
Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».

Palabra del Señor.
Gloria a Ti, Señor Jesús.


LITURGIA EUCARÍSTICA

Oración sobre las ofrendas
OH, DIOS,
que nos haces partícipes de tu única y suprema divinidad
por el admirable intercambio de este sacrificio,
concédenos alcanzar en una vida santa
la realidad que hemos conocido en ti.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio Pascual II
La nueva vida en Cristo

46. Este prefacio se dice durante el tiempo pascual.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
glorificarte siempre, Señor;
pero más que nunca en este tiempo
en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.

Por él, los hijos de la luz
amanecen a la vida eterna,
los creyentes atraviesan los umbrales
del reino de los cielos;
porque en la muerte de Cristo
nuestra muerte ha sido vencida
y en su resurrección
hemos resucitado todos.

Por eso,
con esta efusión de gozo pascual,
el mundo entero se desborda de alegría,
y también los coros celestiales,
los ángeles y los arcángeles,
cantan sin cesar el himno de tu gloria:

Santo, Santo, Santo...


Antífona de comunión 2 Cor 5, 15

Cristo murió por todos, para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió y resucitó por ellos. Aleluya.


Oración después de la comunión

ASISTE, Señor, a tu pueblo
y haz que pasemos del antiguo pecado
a la vida nueva
los que hemos sido alimentados
con los sacramentos del cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


Pensamientos para el Evangelio de hoy

«La oración es propiedad del corazón, no de los labios, que Dios no atiende a las palabras de quien ruega sino de quien mira su corazón» (San Isidoro de Sevilla).

«San Isidoro buscó la contemplación de Dios, el diálogo con Dios en la oración y en la lectura de la Sagrada Escritura, así como la acción al servicio de la comunidad humana y del prójimo» (Benedicto XVI).

«El Pueblo de Dios tiene características que le distinguen claramente de todos los grupos religiosos, étnicos, políticos o culturales de la Historia (…). Su misión es ser la sal de la tierra y la luz del mundo (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 782).