26 de marzo - JUEVES DE LA V SEMANA DE CUARESMA, feria




 JUEVES V DE CUARESMA, feria
 Oficio del Jueves de la Semana I del Salterio
 (Liturgia de las Horas, Tomo I: Oficio de Lecturas - Laudes - Tercia - Sexta - Nona - Vísperas - Completas)
 



PROGRAMA PARROQUIAL:
JUEVES, 26 DE MARZO

PARROQUIA DEL CARMEN:

- Eucaristía del Jueves de la Semana V de Cuaresma (a las 18.30 h.).

PARROQUIA DE LOS DOLORES:

- Celebración de Semana Santa con los niños de catequesis (a las 17.30 h.).

Eucaristía del Jueves de la Semana V de Cuaresma (a las 19.30 h.).

Para ver la transmisión en directo, pincha aquí


* * * * *

DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA

TIEMPO DE CUARESMA 

Introducción al tiempo de Cuaresma

Del Directorio sobre la Piedad popular y la Liturgia (nn. 124-125)

La Cuaresma es el tiempo que precede y dispone a la celebración de la Pascua. Tiempo de escucha de la Palabra de Dios y de conversión, de preparación y de memoria del bautismo, de reconciliación con Dios y con los hermanos, de recurso más frecuente a las «armas de la penitencia cristiana»: la oración, el ayuno y la limosna (cf. Mt 6,1-6.16-18). En el ámbito de la piedad popular no se percibe fácilmente el sentido mistérico de la Cuaresma y no se han asimilado algunos de los grandes valores y temas, como la relación entre el «sacramento de los cuarenta días» y los sacramentos de la iniciación cristiana, o el misterio del «éxodo», presente a lo largo de todo el itinerario cuaresmal. Según una constante de la piedad popular, que tiende a centrarse en los misterios de la humanidad de Cristo, en la Cuaresma los fieles concentran su atención en la pasión y muerte del Señor.

El comienzo de los cuarenta días de penitencia, en el rito romano, se caracteriza por el austero símbolo de las cenizas, que distingue la liturgia del Miércoles de Ceniza. Propio de los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios. Lejos de ser un gesto puramente exterior, la Iglesia lo ha conservado como signo de la actitud del corazón penitente que cada bautizado está llamado a asumir en el itinerario cuaresmal. Se debe ayudar a los fieles, que acuden en gran número a recibir la ceniza, a que capten el significado interior que tiene este gesto, que abre a la conversión y al esfuerzo de la renovación pascual.


* * * * *



* * * * *

ADORACIÓN PERPETUA

DEL STMO. SACRAMENTO EN VIVO

Parroquia Ntra. Sra. de la Merced
Instituto del Verbo Encarnado
Capilla "San Ignacio de Loyola"
(Manresa, España)



* * * * *

* * * * *



Suscríbete a nuestro canal Youtube en estos enlaces para que llegue a cuantas más personas el Evangelio de Jesucristo



"cuantos más reciban la gracia,
mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios" (2Co 4,15)
¡Gracias!

¿Quieres colaborar con las necesidades de nuestra Parroquia?

Necesitamos de tu ayuda

Haz un donativo en:

Paypal.me/LosDoloresHuelva

Ayúdanos a continuar
con nuestra misión evangelizadora
en nuestra Parroquia a través de internet

Puedes realizar tus donativos mediante transferencia a la cuenta bancaria de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores (Huelva)

2100 4701 3602 0005 1345
(titular de la cuenta: Parroquia Nuestra Señora de los Dolores (Huelva)

Código IBAN: ES30 2100 4701 3602 0005 1345

(Para transferencias desde fuera de España)

Código BIC (SWIFT) CAIXESBBXXX

Si le resulta más cómodo puede realizar sus donativos a través de Paypal@/Me

Paypal.me/LosDoloresHuelva


"Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna"
(Mt 19,29)

* * * * *







MENSAJE DEL SANTO PADRE LEÓN XIV
PARA LA CUARESMA 2026

"Escuchar y ayunar”.
La Cuaresma como tiempo de conversión

Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es el tiempo en el que la Iglesia, con solicitud maternal, nos invita a poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recobre su impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones cotidianas.

Todo camino de conversión comienza cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra y la acogemos con docilidad de espíritu. Existe, por tanto, un vínculo entre el don de la Palabra de Dios, el espacio de hospitalidad que le ofrecemos y la transformación que ella realiza. Por eso, el itinerario cuaresmal se convierte en una ocasión propicia para escuchar la voz del Señor y renovar la decisión de seguir a Cristo, recorriendo con Él el camino que sube a Jerusalén, donde se cumple el misterio de su pasión, muerte y resurrección.

Escuchar

Este año me gustaría llamar la atención, en primer lugar, sobre la importancia de dar espacio a la Palabra a través de la escucha, ya que la disposición a escuchar es el primer signo con el que se manifiesta el deseo de entrar en relación con el otro.

Dios mismo, al revelarse a Moisés desde la zarza ardiente, muestra que la escucha es un rasgo distintivo de su ser: «Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor» (Ex 3,7). La escucha del clamor de los oprimidos es el comienzo de una historia de liberación, en la que el Señor involucra también a Moisés, enviándolo a abrir un camino de salvación para sus hijos reducidos a la esclavitud.

Es un Dios que nos atrae, que hoy también nos conmueve con los pensamientos que hacen vibrar su corazón. Por eso, la escucha de la Palabra en la liturgia nos educa para una escucha más verdadera de la realidad.

Entre las muchas voces que atraviesan nuestra vida personal y social, las Sagradas Escrituras nos hacen capaces de reconocer la voz que clama desde el sufrimiento y la injusticia, para que no quede sin respuesta. Entrar en esta disposición interior de receptividad significa dejarnos instruir hoy por Dios para escuchar como Él, hasta reconocer que «la condición de los pobres representa un grito que, en la historia de la humanidad, interpela constantemente nuestra vida, nuestras sociedades, los sistemas políticos y económicos, y especialmente a la Iglesia». [1]

Ayunar

Si la Cuaresma es tiempo de escucha, el ayuno constituye una práctica concreta que dispone a la acogida de la Palabra de Dios. La abstinencia de alimento, en efecto, es un ejercicio ascético antiquísimo e insustituible en el camino de la conversión. Precisamente porque implica al cuerpo, hace más evidente aquello de lo que tenemos “hambre” y lo que consideramos esencial para nuestro sustento. Sirve, por tanto, para discernir y ordenar los “apetitos”, para mantener despierta el hambre y la sed de justicia, sustrayéndola de la resignación, educarla para que se convierta en oración y responsabilidad hacia el prójimo.

San Agustín, con sutileza espiritual, deja entrever la tensión entre el tiempo presente y la realización futura que atraviesa este cuidado del corazón, cuando observa que: «es propio de los hombres mortales tener hambre y sed de la justicia, así como estar repletos de la justicia es propio de la otra vida. De este pan, de este alimento, están repletos los ángeles; en cambio, los hombres, mientras tienen hambre, se ensanchan; mientras se ensanchan, son dilatados; mientras son dilatados, se hacen capaces; y, hechos capaces, en su momento serán repletos». [2] El ayuno, entendido en este sentido, nos permite no sólo disciplinar el deseo, purificarlo y hacerlo más libre, sino también expandirlo, de modo que se dirija a Dios y se oriente hacia el bien.

Sin embargo, para que el ayuno conserve su verdad evangélica y evite la tentación de enorgullecer el corazón, debe vivirse siempre con fe y humildad. Exige permanecer arraigado en la comunión con el Señor, porque «no ayuna de verdad quien no sabe alimentarse de la Palabra de Dios». [3] En cuanto signo visible de nuestro compromiso interior de alejarnos, con la ayuda de la gracia, del pecado y del mal, el ayuno debe incluir también otras formas de privación destinadas a hacernos adquirir un estilo de vida más sobrio, ya que « sólo la austeridad hace fuerte y auténtica la vida cristiana». [4]

Por eso, me gustaría invitarles a una forma de abstinencia muy concreta y a menudo poco apreciada, es decir, la de abstenerse de utilizar palabras que afectan y lastiman a nuestro prójimo. Empecemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes y no pueden defenderse, a las calumnias. Esforcémonos, en cambio, por aprender a medir las palabras y a cultivar la amabilidad: en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos, en los medios de comunicación y en las comunidades cristianas. Entonces, muchas palabras de odio darán paso a palabras de esperanza y paz. 

Juntos

Por último, la Cuaresma pone de relieve la dimensión comunitaria de la escucha de la Palabra y de la práctica del ayuno. También la Escritura subraya este aspecto de muchas maneras. Por ejemplo, cuando narra en el libro de Nehemías que el pueblo se reunió para escuchar la lectura pública del libro de la Ley y, practicando el ayuno, se dispuso a la confesión de fe y a la adoración, con el fin de renovar la alianza con Dios (cf. Ne 9,1-3).

Del mismo modo, nuestras parroquias, familias, grupos eclesiales y comunidades religiosas están llamados a realizar en Cuaresma un camino compartido, en el que la escucha de la Palabra de Dios, así como del clamor de los pobres y de la tierra, se convierta en forma de vida común, y el ayuno sostenga un arrepentimiento real. En este horizonte, la conversión no sólo concierne a la conciencia del individuo, sino también al estilo de las relaciones, a la calidad del diálogo, a la capacidad de dejarse interpelar por la realidad y de reconocer lo que realmente orienta el deseo, tanto en nuestras comunidades eclesiales como en la humanidad sedienta de justicia y reconciliación.

Queridos hermanos, pidamos la gracia de vivir una Cuaresma que haga más atento nuestro oído a Dios y a los más necesitados. Pidamos la fuerza de un ayuno que alcance también a la lengua, para que disminuyan las palabras que hieren y crezca el espacio para la voz de los demás. Y comprometámonos para que nuestras comunidades se conviertan en lugares donde el grito de los que sufren encuentre acogida y la escucha genere caminos de liberación, haciéndonos más dispuestos y diligentes para contribuir a edificar la civilización del amor.

Los bendigo de corazón a todos ustedes, y a su camino cuaresmal.

Leo XIV

Vaticano, 5 de febrero de 2026, memoria de santa Águeda, virgen y mártir.
______________
[1] Exhort. ap. Dilexi te (4 octubre 2025), 9.
[2] S. Agustín, La utilidad del ayuno, 1, 1.
[3] Benedicto XVI, Catequesis (9 marzo 2011).
[4] S. Pablo VI, Catequesis (8 febrero 1978).
  
Copyright © Dicasterio para la Comunicación - Libreria Editrice Vaticana


* * * * *







Noticias:


Luis Javier Moxó Soto
Valentín A. Lara
Proyecto Amor Conyugal
Jorge López Teulón
Luis Javier Moxó Soto



Alfonso López Quintás
Germán Masserdotti
Angélica Barragán


Yasmin Oré y Jesús Urones
Alfonso V. Carrascosa
Martín N. Greco Coppi
Matilde Latorre de Silva
VIVE DE CRISTO®Dominicas de Lerma


Otras noticias
Álvaro Cárdenas
Germán Masserdotti
José María Carrera Hurtado
José María Carrera






Juan Manuel de Prada
J.M.C.


Pablo J. Ginés


José María Carrera


Pablo J. Ginés


José María Carrera Hurtado


José María Carrera Hurtado



Germán Masserdotti



Ignacio del Villar
Pablo J. Ginés


Álvaro Cárdenas
José María Carrera Hurtado
Pablo J. Ginés


Juan Cadarso


Joseph Pearce
Pablo Cervera Barranco


José María Carrera
Pablo J. Ginés



Pablo J. Ginés
Pablo J. Ginés


SANTORAL DE HOY

Elogio: En Roma, en la vía Labicana, san Cástulo, mártir.
Patronazgos: patrono de los pastores; contra el riesgo de rayos, agua o incendios en el campo, contra el robo de caballos y la erisipela.
Refieren a este santo: San Sebastián.

 

   Santos Manuel, Sabino, Codrato y Teodosio, mártires   

En Anatolia, santos Manuel, Sabino, Codrato y Teodosio, mártires. († s. inc.)

   Santos Montano y Máxima, mártires

En la región de Sirmia, en Panonia, santos mártires Montano, presbítero, y Máxima, su esposa, que por confesar ambos su fe en Cristo Señor, fueron precipitados al mar por unos infieles. († c. 304)

   San Eutiquio, subdiácono mártir   

Conmemoración de la pasión de san Eutiquio, subdiácono alejandrino, que en tiempo del emperador Constancio, y bajo el obispo arriano Jorge, murió por la fe católica. († 356)

   San Pedro de Sebaste, obispo   

En Sebaste, en Armenia, san Pedro, obispo, hermano menor de san Basilio Magno, fue un eximio defensor de la fe ortodoxa ante los arrianos. († c. 391)

   San Bercario, abad

En Montier-en-Der, en la región de la Champaña, san Bercario, primero abad de Hautvillers y después de Der, que, violentamente apuñalado el día de Jueves Santo por un monje al que había reprendido, pasó al cielo el día de la Resurrección. († 685)

   Santos Baroncio y Desiderio, eremitas   

En el Monte Albano, en la Toscana, santos Baroncio y Desiderio, ermitaños. († s. VII)

   San Liudgero de Münster, abad y obispo   

En el monasterio de Werden, en Sajonia, tránsito de san Liudgero, obispo, que fue discípulo de Alcuino. Predicó el Evangelio en Frisia, Dinamarca y Sajonia, estableció la sede de Münster y fundó varios monasterios, que se convirtieron en centros para la propagación de la fe. († 809)

   Beata Magdalena Catalina Morano, virgen   

En Catania, de Sicilia, en Italia, beata Magdalena Catalina Morano, virgen del Instituto de Hijas de María Auxiliadora, que se dedicó a impartir catequesis y recorrió sin cesar toda esta región. († 1908)


LITURGIA DE HOY


Día 32º de Cuaresma:
Guardar la palabra es no conocer la muerte.

Misa de feria (morado).
MISAL: ants. y oracs. props., Pf. I de la Pasión del Señor.
LECC.: vol. II.
- Gen 17, 3-9. Serás padre de muchedumbre de pueblos.
- Sal 104. R. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.
- Jn 8, 51-59. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día.
Liturgia de las Horas: oficio de feria.
Martirologio: elogs. del 27 de marzo, pág. 225.
CALENDARIOS: Guadix: Beato Diego José de Cádiz (conm.).
Zaragoza: San Braulio, obispo (conm.).
Canarias: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Cristóbal Déniz Hernández, obispo auxiliar (2022).

RITOS INICIALES

Antífona de entrada Cf. Heb 9, 15

Cristo es mediador de una alianza nueva; en ella ha habido una muerte, y así los llamados pueden recibir la promesa de la herencia eterna.

 

Oración colecta

ESCUCHA nuestras súplicas, Señor
y protege con amor a los que han puesto su esperanza
en tu misericordia,
para que, limpios de la mancha de los pecados,
perseveren en una vida santa
y lleguen de este modo a heredar tus promesas.
Por nuestro Señor Jesucristo.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA 
Serás padre de muchedumbre de pueblos

Lectura del libro del Génesis 17, 13-9

EN AQUELLOS DÍAS, Abrán cayó rostro en tierra y Dios le habló así:

«Por mi parte, esta es mi alianza contigo: serás padre de muchedumbre de pueblos.

Ya no te llamarás Abrán, sino Abrahán, porque te hago padre de muchedumbre de pueblos. Te haré fecundo sobremanera: sacaré pueblos de ti, y reyes nacerán de ti.

Mantendré mi alianza contigo y con tu descendencia en futuras generaciones, como alianza perpetua. Seré tu Dios y el de tus descendientes futuros. Os daré a ti y a tu descendencia futura la tierra en que peregrinas, la tierra de Canaán, como posesión perpetua, y seré su Dios».

El Señor añadió a Abrahán:

«Por tu parte, guarda mi alianza, tú y tus descendientes en sucesivas generaciones».

Palabra de Dios.

 

SALMO RESPONSORIAL (Sal 104, 4-5. 6-7. 8-9 [R.: 8a])

R. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

V. Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro.
Recordad las maravillas que hizo,
sus prodigios, las sentencias de su boca.

R. El Señor se acuerda de su alianza eternamente

V. ¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra.

R. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

V. Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a lsaac.

R. El Señor se acuerda de su alianza eternamente.

 

Versículo antes del Evangelio Sal 94, 8a. 7d
No endurezcáis hoy vuestro corazón; escuchad la voz del Señor.


EVANGELIO 
Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día

Lectura del santo Evangelio según san Juan 8, 51-59
EN AQUEL TIEMPO, dijo Jesús a los judíos:
«En verdad, en verdad os digo: quien guarda mi palabra no verá la muerte para siempre». Los judíos le dijeron:
«Ahora vemos claro que estás endemoniado; Abrahán murió, los profetas también, ¿y tú dices: “Quien guarde mi palabra no gustará la muerte para siempre”? ¿Eres tú más que nuestro padre Abrahán, que murió? También los profetas murieron, ¿por quién te tienes?».
Jesús contestó:
«Si yo me glorificara a mí mismo, mi gloria no valdría nada. El que me glorifica es mi Padre, de quien vosotros decís: “Es nuestro Dios”, aunque no lo conocéis. Yo sí lo conozco, y si dijera “No lo conozco” sería, como vosotros, un embustero; pero yo lo conozco y guardo su palabra. Abrahán, vuestro padre, saltaba de gozo pensando ver mi día; lo vio, y se llenó de alegría».
Los judíos le dijeron:
«No tienes todavía cincuenta años, ¿y has visto a Abrahán?». Jesús les dijo:
«En verdad, en verdad os digo: antes de que Abrahán existiera, yo soy».
Entonces cogieron piedras para tirárselas, pero Jesús se escondió y salió del templo.
Palabra del Señor.





Audio y comentario del Evangelio de hoy (II)
 
Papa Francisco, Homilía en santa Marta 22-marzo-2018
Como para Abraham, nuestra alegría es exultar en la esperanza porque cada uno de nosotros sabe que no es fiel, pero Dios lo es. Basta pensar en la experiencia del Buen Ladrón. El Dios fiel no puede renegar de sí mismo, no puede renegar de nosotros, no puede renegar de su amor, no puede renegar de su pueblo, no puede renegar porque nos ama. Esa es la fidelidad de Dios. Cuando nos acercamos al Sacramento de la Penitencia, por favor, no pensemos que vamos a la tintorería a quitarnos las manchas. No. Vamos a recibir el abrazo de amor de este Dios fiel, que nos espera siempre. ¡Siempre!


LITURGIA EUCARÍSTICA

Oración sobre las ofrenda
COMPLACIDO, Señor, con las ofrendas presentes,
haz que favorezcan nuestra conversión
y la salvación de todo el mundo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio I de la pasión del Señor
La fuerza de la cruz
43. Este prefacio se dice en las ferias de la quinta semana de Cuaresma y en las misas de
los misterios de la cruz y de la pasión del Señor.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno.
Porque en la pasión salvadora de tu Hijo
el universo aprende a proclamar tu grandeza
y, por la fuerza de la cruz,
el mundo es juzgado como reo
y el Crucificado exaltado como juez poderoso.
Por eso,
ahora nosotros, llenos de alegría,
te aclamamos con los ángeles y los santos
diciendo:

Santo, Santo, Santo...


Antífona de comunión Cf. Rom 8, 32
Dios no se reservó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros: con él nos
lo ha dado todo.

Oración después de la comunión
SACIADOS con los dones de la salvación,
invocamos, Señor, tu misericordia,
para que este sacramento,
con el que nos alimentas en nuestra vida temporal,
nos haga partícipes de la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Oración sobre el pueblo Se puede añadir ad libitum
SÉ propicio, Señor, a tu pueblo
para que, rechazando día tras día lo que te desagrada,
encuentre su alegría
en el cumplimiento fiel de tus mandatos.
Por Jesucristo, nuestro Señor. 


Pensamientos para el Evangelio de hoy

«La resurrección de Cristo es vida para los difuntos, perdón para los pecadores, gloria para los santos. Por esto, el salmista invita a toda la creación a celebrar la resurrección de Cristo, al decir que hay que alegrarse y llenarse de gozo en este día en que actuó el Señor» (San Máximo de Turín).

«Los doctores de la ley no entendían la alegría de la promesa; no entendían la alegría de la esperanza. En cambio, nuestro padre Abrahán fue capaz de alegrarse porque tenía fe. Esos doctores de la ley habían perdido la fe: eran doctores de la ley, pero sin fe. Más aún: habían perdido la ley, porque el centro de la ley es el amor, el amor a Dios y al prójimo…» (Francisco).

«Sólo la identidad divina de la persona de Jesús puede justificar una exigencia tan absoluta como ésta: ‘El que no está conmigo está contra mí’ (Mt 12,30); lo mismo cuando dice que Él es ‘más que Jonás... más que Salomón’ (Mt 12,41-42), ‘más que el Templo’ (Mt 12,6); cuando recuerda, refiriéndose a que David llama al Mesías su Señor, cuando afirma: ‘Antes que naciese Abraham, Yo soy’ (Jn 8,58); e incluso: ‘El Padre y yo somos una sola cosa’ (Jn 10,30)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 590).


No hay comentarios:

Publicar un comentario