PROGRAMA PARROQUIAL:MIÉRCOLES, 19 DE OCTUBREPARROQUIA DEL CARMEN:
- Eucaristía del Miércoles de la XXXIII Semana del Tiempo Ordinario (a las 18.30 h.).
PARROQUIA DE LOS DOLORES:
- Eucaristía del Miércoles de la XXXIII Semana del Tiempo Ordinario (a las 19.30 h.).
PARROQUIA DEL CARMEN:
- Eucaristía del Miércoles de la XXXIII Semana del Tiempo Ordinario (a las 18.30 h.).
PARROQUIA DE LOS DOLORES:
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ADORACIÓN PERPETUA
ADORACIÓN PERPETUA
DEL STMO. SACRAMENTO EN VIVO
Parroquia Ntra. Sra. de la MercedInstituto del Verbo EncarnadoCapilla "San Ignacio de Loyola"(Manresa, España)
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"cuantos más reciban la gracia,mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios" (2Co 4,15)¡Gracias!
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"Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna" (Mt 19,29)
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¡El Señor viene para tí!
¡¡Ven, te está esperando!!
¡El Señor viene para tí!
¡¡Ven, te está esperando!!
Herminia Navarro
Juan Manuel de PradaLo que Chesterton pensaba del progreso.
VIVE DE CRISTO®Dominicas de LermaLuis Javier Moxó SotoProyecto Amor ConyugalNéstor Mora NúñezMatilde Latorre de Silva
Otras noticiasLuis Javier Moxó SotoApariciones de Dozulé y su cruz de 738 metros: el Vaticano zanja que «consta la no sobrenaturalidad»Óscar Corominas, autor de 'Corfulness': «Nos han vendido el bienestar como un sinónimo de felicidad»José María Carrera HurtadoPablo J. Ginés
Elena Lorenzo y Juan Pablo GarcíaVIVE DE CRISTO®Dominicas de LermaProyecto Amor ConyugalNéstor Mora NúñezIgnasi de Bofarull
Joseph PearceRocío MenaAngélica Barragán
Pablo J. GinésHelena Faccia
P. J. G.
Misionero español del Camino Neocatecumenal construye más de 20 iglesias «recicladas» en el desiertoJuan CadarsoReligión en LibertadJuan Cadarso
Pablo J. GinésJosé María Carrera HurtadoC.L.
Javi Nieves (Cadena 100) sobre Rosalía y Lux: despierta un deseo profundo de sentirse amado por DiosSal Frelick, estrella cervecera del béisbol, incluye la Biblia y la oración en sus 3 claves de éxitoJosé María Carrera HurtadoPablo J. Ginés
J.M.C.Germán Masserdotti
Religión en LibertadLuis Javier Moxó Soto
Alfonso V. CarrascosaJosé María Carrera Hurtado
Helena FacciaJosé María Carrera Hurtado
Pablo J. GinésJosé María Carrera Hurtado
Pablo J. Ginés
José María Carrera HurtadoJosé María Carrera HurtadoIgnacio Crespí de Valldaura
José María Alsina Casanova
SANTORAL DE HOY
Elogio: En Inglaterra, san Edmundo, mártir, que, siendo rey de los anglos orientales, cayó prisionero en la batalla contra los invasores normandos y, por profesar la fe cristiana, fue coronado con el martirio.
Patronazgos: protector contra la peste.
Elogio: En Inglaterra, san Edmundo, mártir, que, siendo rey de los anglos orientales, cayó prisionero en la batalla contra los invasores normandos y, por profesar la fe cristiana, fue coronado con el martirio.
Patronazgos: protector contra la peste.
San Basilio de Antioquía, mártir
En Antioquía de Siria, san Basilio, mártir.
San Crispín de Écija, obispo y mártir
En la población de Écija, en la provincia hispánica de la Bética, san Crispín, obispo y mártir.
San Dasio, mártir
En Silistra, de Mesia, san Dasio, mártir.
Santos Octavio, Solutor y Adventor, mártires
En Turín, de la Liguria, santos Octavio, Solutor y Adventor, mártires.
San Teonesto, mártir
En Vercelli, también en la Liguria, san Teonesto, mártir, en cuyo honor edificó san Eusebio una basílica.
San Doro de Benevento, obispo
En Benevento, de la Campania, san Doro, obispo.
San Silvestre de Châlon-sur-Saône, obispo
En Châlon-sur-Saône, en Burgundia, san Silvestre, obispo, que a los cuarenta años de su sacerdocio, lleno de Dios y virtudes, voló al Señor.
San Hipólito de Condat, abad y obispo
En los montes del Jura, en la región de la Galia lugdunense, san Hipólito, abad y obispo.
San Gregorio Decapolita, monje
En Constantinopla, san Gregorio Decapolita, monje, que primeramente abrazó la vida monástica y después la de anacoreta. Más tarde, peregrinando, permaneció bastante tiempo en Tesalónica, y finalmente se afincó en Constantinopla, donde, luchando fuertemente en defensa de las imágenes sagradas, entregó su alma al Señor.
San Bernwardo de Hildesheim, obispo
En Hildesheim, de Sajonia, en Germania, san Bernwardo, obispo, que defendió a sus fieles de las incursiones, restauró la disciplina del clero en numerosos sínodos y fomentó la vida monástica.
San Cipriano de Calamizzi, abad
En Calabria, san Cipriano, abad de Calamizzi, que conservó con ejemplar fidelidad las tradiciones de Oriente y que, severo consigo mismo, era sin embargo generoso para con los pobres y buen consejero para todo el mundo.
San Francisco Javier Can, catequista mártir
En Hanoi, en Tonkin, san Francisco Javier Can, mártir, que, siendo catequista, a causa de su fe fue estrangulado y decapitado en tiempo del emperador Minh Mang.
Beata María Fortunata Viti, monja
En Veroli, cerca de Frosinone, en el Lacio, de Italia, beata María Fortunata (Ana Felicia) Viti, de la Orden de San Benito, que casi toda su vida estuvo al cuidado del ropero, intentando solamente ajustarse de todo corazón al cumplimiento de la Regla.
Beatas Ángela de San José Lloret Martí y catorce compañeras, vírgenes y mártires
Cerca de Valencia, en España, beata Angela de San José (Francisca) Lloret Martí y catorce compañeras, vírgenes y mártires. Una era superiora general, y las demás, religiosas de la Congregación de Hermanas de la Doctrina Cristiana. Todas ellas padecieron a causa de la fe en Cristo durante la persecución contra la Iglesia, en la devastadora guerra civil. Sus nombres son: beata María del Sufragio (Antonia María) Orts Baldó, María de los Dolores (María de Montserrat) Llimona Planas, Teresa de San José (Ascensión) Duart y Roig, Isabel Ferrer Sabriá, María de la Asunción (Josefa) Mongoche Homs, María de la Concepción (Emilia) Martí Lacal, María Gracia (Paula) de San Antonio, Corazón de Jesús (María de la Purificación) Gómez Vives, María del Socorro (Teresa) Jiménez Baldoví, María de los Dolores (Gertrudis) Suris Brusola, Ignacia del Santísimo Sacramento (Josefa) Pascual Pallardó, María del Rosario (Catalina) Calpe Ibáñez, María de la Paz (María Isabel) López García y Marcela de Santo Tomás (Áurea) Navarro.
Beata María de los Milagros Ortells Gimeno, virgen y mártir
En el Picadero de Paterna, también en la región de Valencia, en España, beata María de los Milagros Ortells Gimeno, virgen de la Orden de las Clarisas Capuchinas y mártir en testimonio de Cristo durante la citada persecución.
San Basilio de Antioquía, mártir
En Antioquía de Siria, san Basilio, mártir.
San Crispín de Écija, obispo y mártir
En la población de Écija, en la provincia hispánica de la Bética, san Crispín, obispo y mártir.
San Dasio, mártir
En Silistra, de Mesia, san Dasio, mártir.
Santos Octavio, Solutor y Adventor, mártires
En Turín, de la Liguria, santos Octavio, Solutor y Adventor, mártires.
San Teonesto, mártir
En Vercelli, también en la Liguria, san Teonesto, mártir, en cuyo honor edificó san Eusebio una basílica.
San Doro de Benevento, obispo
En Benevento, de la Campania, san Doro, obispo.
San Silvestre de Châlon-sur-Saône, obispo
En Châlon-sur-Saône, en Burgundia, san Silvestre, obispo, que a los cuarenta años de su sacerdocio, lleno de Dios y virtudes, voló al Señor.
San Hipólito de Condat, abad y obispo
En los montes del Jura, en la región de la Galia lugdunense, san Hipólito, abad y obispo.
San Gregorio Decapolita, monje
En Constantinopla, san Gregorio Decapolita, monje, que primeramente abrazó la vida monástica y después la de anacoreta. Más tarde, peregrinando, permaneció bastante tiempo en Tesalónica, y finalmente se afincó en Constantinopla, donde, luchando fuertemente en defensa de las imágenes sagradas, entregó su alma al Señor.
San Bernwardo de Hildesheim, obispo
En Hildesheim, de Sajonia, en Germania, san Bernwardo, obispo, que defendió a sus fieles de las incursiones, restauró la disciplina del clero en numerosos sínodos y fomentó la vida monástica.
San Cipriano de Calamizzi, abad
En Calabria, san Cipriano, abad de Calamizzi, que conservó con ejemplar fidelidad las tradiciones de Oriente y que, severo consigo mismo, era sin embargo generoso para con los pobres y buen consejero para todo el mundo.
San Francisco Javier Can, catequista mártir
En Hanoi, en Tonkin, san Francisco Javier Can, mártir, que, siendo catequista, a causa de su fe fue estrangulado y decapitado en tiempo del emperador Minh Mang.
Beata María Fortunata Viti, monja
En Veroli, cerca de Frosinone, en el Lacio, de Italia, beata María Fortunata (Ana Felicia) Viti, de la Orden de San Benito, que casi toda su vida estuvo al cuidado del ropero, intentando solamente ajustarse de todo corazón al cumplimiento de la Regla.
Beatas Ángela de San José Lloret Martí y catorce compañeras, vírgenes y mártires
Cerca de Valencia, en España, beata Angela de San José (Francisca) Lloret Martí y catorce compañeras, vírgenes y mártires. Una era superiora general, y las demás, religiosas de la Congregación de Hermanas de la Doctrina Cristiana. Todas ellas padecieron a causa de la fe en Cristo durante la persecución contra la Iglesia, en la devastadora guerra civil. Sus nombres son: beata María del Sufragio (Antonia María) Orts Baldó, María de los Dolores (María de Montserrat) Llimona Planas, Teresa de San José (Ascensión) Duart y Roig, Isabel Ferrer Sabriá, María de la Asunción (Josefa) Mongoche Homs, María de la Concepción (Emilia) Martí Lacal, María Gracia (Paula) de San Antonio, Corazón de Jesús (María de la Purificación) Gómez Vives, María del Socorro (Teresa) Jiménez Baldoví, María de los Dolores (Gertrudis) Suris Brusola, Ignacia del Santísimo Sacramento (Josefa) Pascual Pallardó, María del Rosario (Catalina) Calpe Ibáñez, María de la Paz (María Isabel) López García y Marcela de Santo Tomás (Áurea) Navarro.
Beata María de los Milagros Ortells Gimeno, virgen y mártir
En el Picadero de Paterna, también en la región de Valencia, en España, beata María de los Milagros Ortells Gimeno, virgen de la Orden de las Clarisas Capuchinas y mártir en testimonio de Cristo durante la citada persecución.
LITURGIA DE HOY
Misa de feria (verde).MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 68, n. 5), Pf. común.LECC.: vol. III-impar.- 2 Mac 7, 1. 20-31. El Creador del universo os devolverá el aliento y la vida.- Sal 16. R. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.- Lc 19, 11-28. ¿Por qué no pusiste mi dinero en el banco? Liturgia de Las Horas: oficio de feria. MartiroLogio: elogs. del 20 de noviembre, pág. 678. CALENDARIOS: Palencia: Dedicación de la iglesia-catedral (F). Carmelitas Descalzos: San Rafael Kalinowski de San José, presbítero (MO). II Franciscanos: Santa Inés de Asís, virgen (MO). Orden de San Juan de Jerusalén: Conmemoración de todos los Santos (MO). Barcelona: Dedicación de las basílicas de los santos Pedro y Pablo, apóstoles (ML). Cuenca: Santos Juan del Castillo, presbítero, y compañeros, mártires (ML). Sevilla: San Crispín de Écija, obispo y mártir (ML). Benedictinos, O. Cist. y OCSO: Santa Matilde, virgen y monja cisterciense (ML). Dominicos: Beato Santiago Benfatti, obispo (ML).
RITOS INICIALES
RITOS INICIALES
Antífona de entrada Cf. Jer 29, 11-12.14Dice el Señor: «Tengo designios de paz y no de aflicción, me invocaréis y yo os escucharé; os congregaré sacándoos de los países y comarcas por donde os dispersé».
Oración colectaCONCÉDENOS, Señor, Dios nuestro,alegrarnos siempre en tu servicio,porque en dedicarnos a ti, autor de todos los bienes,consiste la felicidad completa y verdadera.Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURAEl Creador del universo os devolverá el aliento y la vidaLectura del segundo libro de los Macabeos 7, 1. 20-31 EN AQUELLOS DÍAS, arrestaron a siete hermanos con su madre.
El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la ley.
En extremo admirable y digna de recuerdo fue la madre, quien, viendo morir a sus siete hijos en el espacio de un día, lo soportó con entereza, esperando en el Señor. Con noble actitud, uniendo un temple viril a la ternura femenina, fue animando a cada uno y les decía en su lengua patria:
«Yo no sé cómo aparecisteis en mi seno: yo no os regalé el aliento ni la vida, ni organicé los elementos de vuestro organismo. Fue el Creador del universo, quien modela la raza humana y determina el origen de todo. Él, por su misericordia, os devolverá el aliento y la vida, si ahora os sacrificáis por su ley».
Antíoco creyó que la mujer lo despreciaba, y sospechó que lo estaba insultando.
Todavía quedaba el más pequeño, y el rey intentaba persuadirlo; más aún, le juraba que si renegaba de sus tradiciones lo haría rico y feliz, lo tendría por Amigo y le daría algún cargo.
Pero como el muchacho no le hacía el menor caso, el rey llamó a la madre y le rogaba que aconsejase al chiquillo para su bien.
Tanto le insistió, que la madre accedió a persuadir al hijo: se inclinó hacia él y, riéndose del cruel tirano, habló así en su idioma patrio:
«¡Hijo mío, ten piedad de mí, que te llevé nueve meses en el seno, te amamanté y te crié durante tres años, y te he alimentado hasta que te has hecho mozo! Hijo mío, te lo suplico, mira el cielo y la tierra, fíjate en todo lo que contienen, y ten presente que Dios lo creó todo de la nada, y el mismo origen tiene el género humano. No temas a ese verdugo; mantente a la altura de tus hermanos y acepta la muerte. Así, por la misericordia de Dios, te recobraré junto con ellos».
Estaba todavía hablando, cuando el muchacho dijo:
«¿Qué esperáis? No obedezco el mandato del rey; obedezco el mandato de la ley dada a nuestros padres por medio de Moisés. Pero tú, que eres el causante de todas las desgracias de los hebreos, no escaparás de las manos de Dios».Palabra de Dios.
Salmo responsorial Sal 16, 1bcde. 5-6. 8 y 15 (R: 15b)R/. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor.V/. Señor, escucha mi apelación,
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño. R/.V/. Mis pies estuvieron firmes en tus caminos,
y no vacilaron mis pasos.
Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
inclina el oído y escucha mis palabras. R/.V/. Guárdame como a las niñas de tus ojos,
a la sombra de tus alas escóndeme.
Yo con mi apelación vengo a tu presencia,
y al despertar me saciaré de tu semblante. R/.
Aleluya Cf. Jn 15, 16R/. Aleluya, aleluya, aleluya.V/. Yo os he elegido del mundo —dice el Señor—,para que vayáis y deis fruto,y vuestro fruto permanezca. R/.
EVANGELIO¿Por qué no pusiste mi dinero en el banco?✠Lectura del santo Evangelio según san Lucas 19, 11-28 EN AQUEL TIEMPO, Jesús dijo una parábola, porque estaba cerca de Jerusalén y ellos pensaban que el reino de Dios iba a manifestarse enseguida.
Dijo, pues:
«Un hombre noble se marchó a un país lejano para conseguirse el título de rey, y volver después.
Llamó a diez siervos suyos y les repartió diez minas de oro, diciéndoles:
“Negociad mientras vuelvo”.
Pero sus conciudadanos lo aborrecían y enviaron tras de él una embajada diciendo:
“No queremos que este llegue a reinar sobre nosotros”.
Cuando regresó de conseguir el título real, mandó llamar a su presencia a los siervos a quienes había dado el dinero, para enterarse de lo que había ganado cada uno.
El primero se presentó y dijo:
“Señor, tu mina ha producido diez”.
Él le dijo:
“Muy bien, siervo bueno; ya que has sido fiel en lo pequeño, recibe el gobierno de diez ciudades”.
El segundo llegó y dijo:
“Tu mina, señor, ha rendido cinco”.
A ese le dijo también:
“Pues toma tú el mando de cinco ciudades”.
El otro llegó y dijo:
“Señor, aquí está tu mina; la he tenido guardada en un pañuelo, porque tenía miedo, pues eres un hombre exigente que retiras lo que no has depositado y siegas lo que no has sembrado”.
Él le dijo:
“Por tu boca te juzgo, siervo malo. ¿Conque sabías que soy exigente, que retiro lo que no he depositado y siego lo que no he sembrado? Pues ¿por qué no pusiste mi dinero en el banco? Al volver yo, lo habría cobrado con los intereses”.
Entonces dijo a los presentes:
“Quitadle a este la mina y dádsela al que tiene diez minas”.
“Os digo: al que tiene se le dará, pero al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Y en cuanto a esos enemigos míos, que no querían que llegase a reinar sobre ellos, traedlos acá y degolladlos en mi presencia”».
Dicho esto, caminaba delante de ellos, subiendo hacia Jerusalén.Palabra del Señor.
El rey los hizo azotar con látigos y nervios para forzarlos a comer carne de cerdo, prohibida por la ley.
En extremo admirable y digna de recuerdo fue la madre, quien, viendo morir a sus siete hijos en el espacio de un día, lo soportó con entereza, esperando en el Señor. Con noble actitud, uniendo un temple viril a la ternura femenina, fue animando a cada uno y les decía en su lengua patria:
«Yo no sé cómo aparecisteis en mi seno: yo no os regalé el aliento ni la vida, ni organicé los elementos de vuestro organismo. Fue el Creador del universo, quien modela la raza humana y determina el origen de todo. Él, por su misericordia, os devolverá el aliento y la vida, si ahora os sacrificáis por su ley».
Antíoco creyó que la mujer lo despreciaba, y sospechó que lo estaba insultando.
Todavía quedaba el más pequeño, y el rey intentaba persuadirlo; más aún, le juraba que si renegaba de sus tradiciones lo haría rico y feliz, lo tendría por Amigo y le daría algún cargo.
Pero como el muchacho no le hacía el menor caso, el rey llamó a la madre y le rogaba que aconsejase al chiquillo para su bien.
Tanto le insistió, que la madre accedió a persuadir al hijo: se inclinó hacia él y, riéndose del cruel tirano, habló así en su idioma patrio:
«¡Hijo mío, ten piedad de mí, que te llevé nueve meses en el seno, te amamanté y te crié durante tres años, y te he alimentado hasta que te has hecho mozo! Hijo mío, te lo suplico, mira el cielo y la tierra, fíjate en todo lo que contienen, y ten presente que Dios lo creó todo de la nada, y el mismo origen tiene el género humano. No temas a ese verdugo; mantente a la altura de tus hermanos y acepta la muerte. Así, por la misericordia de Dios, te recobraré junto con ellos».
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Salmo responsorial Sal 16, 1bcde. 5-6. 8 y 15 (R: 15b)
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño. R/.
y no vacilaron mis pasos.
Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
inclina el oído y escucha mis palabras. R/.
a la sombra de tus alas escóndeme.
Yo con mi apelación vengo a tu presencia,
y al despertar me saciaré de tu semblante. R/.
Dijo, pues:
«Un hombre noble se marchó a un país lejano para conseguirse el título de rey, y volver después.
Llamó a diez siervos suyos y les repartió diez minas de oro, diciéndoles:
“Negociad mientras vuelvo”.
Pero sus conciudadanos lo aborrecían y enviaron tras de él una embajada diciendo:
“No queremos que este llegue a reinar sobre nosotros”.
Cuando regresó de conseguir el título real, mandó llamar a su presencia a los siervos a quienes había dado el dinero, para enterarse de lo que había ganado cada uno.
El primero se presentó y dijo:
“Señor, tu mina ha producido diez”.
Él le dijo:
“Muy bien, siervo bueno; ya que has sido fiel en lo pequeño, recibe el gobierno de diez ciudades”.
El segundo llegó y dijo:
“Tu mina, señor, ha rendido cinco”.
A ese le dijo también:
“Pues toma tú el mando de cinco ciudades”.
El otro llegó y dijo:
“Señor, aquí está tu mina; la he tenido guardada en un pañuelo, porque tenía miedo, pues eres un hombre exigente que retiras lo que no has depositado y siegas lo que no has sembrado”.
Él le dijo:
“Por tu boca te juzgo, siervo malo. ¿Conque sabías que soy exigente, que retiro lo que no he depositado y siego lo que no he sembrado? Pues ¿por qué no pusiste mi dinero en el banco? Al volver yo, lo habría cobrado con los intereses”.
Entonces dijo a los presentes:
“Quitadle a este la mina y dádsela al que tiene diez minas”.
“Os digo: al que tiene se le dará, pero al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Y en cuanto a esos enemigos míos, que no querían que llegase a reinar sobre ellos, traedlos acá y degolladlos en mi presencia”».
Dicho esto, caminaba delante de ellos, subiendo hacia Jerusalén.
Audio y comentario del Evangelio de hoy (I)
Audio y comentario del Evangelio de hoy (II)
LITURGIA EUCARÍSTICA
LITURGIA EUCARÍSTICA
Oración sobre las ofrendasTe ofrecemos con alegría este sacrificio, Señor,
y, en la conmemoración del triunfo de santa Cecilia,
proclamamos tu grandeza al experimentar
los beneficios de su gloriosa intercesión.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio I de los santos mártiresSignificado y ejemplaridad del martirio
68. Este prefacio se dice en las solemnidades y fiestas de los santos Mártires. Se puede decir también en las memorias de los mismos.
En verdad es justo y necesario,es nuestro deber y salvacióndarte gracias siempre y en todo lugar,Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque la sangre del glorioso mártires san N.,derramada, como la de Cristo, para confesar tu nombre,manifiesta las maravillas de tu poder;pues en su martirio, Señor, has sacado fuerza de lo débil,haciendo de la fragilidad tu propio testimonio;por Cristo, Señor nuestro.Por eso, como los ángeles te cantan en el cielo,así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
Santo, Santo, Santo...
y, en la conmemoración del triunfo de santa Cecilia,
proclamamos tu grandeza al experimentar
los beneficios de su gloriosa intercesión.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Antífona de comunión Sal 72, 28Para mí lo bueno es estar junto a Dios, hacer del Señor Dios mi refugio. O bien: Cf. Mc 11, 23. 24En verdad os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que os lo han concedido y lo obtendréis, dice el Señor.
Oración después de la comuniónSEÑOR, después de recibir el don sagrado del sacramento,te pedimos humildementeque nos haga crecer en el amorlo que tu Hijo nos mandó realizaren memoria suya.Él, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
«Cuando el cristiano mata su tiempo en la tierra, se coloca en peligro de matar su cielo» (San Josemaría).
«Cualquier ambiente, también el más lejano e impracticable, puede convertirse en un lugar donde hacer rendir los talentos. No existen situaciones o lugares excluidos a la presencia y al testimonio cristiano» (Francisco).
«(…) Cada hombre es constituido ‘heredero’; recibe ‘talentos’ que enriquecen su identidad y a los que debe hacer fructificar. En verdad, se debe afirmar que cada uno tiene deberes para con las comunidades de que forma parte (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.880).
Pensamientos para el Evangelio de hoy
«Cuando el cristiano mata su tiempo en la tierra, se coloca en peligro de matar su cielo» (San Josemaría).
«Cualquier ambiente, también el más lejano e impracticable, puede convertirse en un lugar donde hacer rendir los talentos. No existen situaciones o lugares excluidos a la presencia y al testimonio cristiano» (Francisco).
«(…) Cada hombre es constituido ‘heredero’; recibe ‘talentos’ que enriquecen su identidad y a los que debe hacer fructificar. En verdad, se debe afirmar que cada uno tiene deberes para con las comunidades de que forma parte (…)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.880).

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