Elogio: Memoria de san Juan XXIII, papa, cuya vida y actividad estuvieron llenas de una singular humanidad. Se esforzó en manifestar la caridad cristiana hacia todos y trabajó por la unión fraterna de los pueblos. Solícito por la eficacia pastoral de la Iglesia de Cristo en toda la tierra, convocó el Concilio Ecuménico Vaticano II. Murió piadosamente en Roma el 3 de junio de 1963.
Elogio: Santa Soledad (Manuela) Torres Acosta, virgen, que desde su juventud demostró gran solicitud hacia los enfermos pobres, a los que atendió con total abnegación, especialmente al fundar la Congregación de Siervas de María Ministras de los Enfermos. Murió en Madrid, ciudad de España.
Refieren a este santo: Santa María Josefa del Corazón de Jesús Sancho de Guerra.
Conmemoración de san Felipe, uno de los siete diáconos elegidos por los Apóstoles, que convirtió a los samaritanos a la fe en Cristo, bautizó al eunuco de Candace, que era la reina de los etíopes, y evangelizó todas las ciudades por las que pasaba hasta llegar a Cesarea de Palestina, donde, según la tradición, descansó en el Señor.
Santos Táraco, Probo y Andrónico, mártires
En Anazarbe, de Cilicia, santos Táraco, Probo y Andrónico, mártires, que, en la persecución bajo el emperador Diocleciano, perdieron la vida por confesar a Cristo.
Santos Nicasio, Quirino, Scubícolo y Piencia, mártires
En la región de Vexin, en la Galia Lugdunense, conmemoración de los santos Nicasio, Quirino, Scubícolo y Piencia, mártires.
San Santino de Verdún, obispo
En Verdún, también en la Galia, san Santino, obispo, que, según se cree, fue el primero en predicar el Evangelio en esta ciudad.
San Sármata, abad y mártir
Conmemoración de san Sármata, abad en la Tebaida, en Egipto, que, siendo discípulo de san Antonio, recibió la muerte a manos de los sarracenos.
San Fermín de Uzés, obispo
En Uzés, de la Galia Narbonense, san Fermín, obispo, discípulo de san Cesáreo de Arlés, que enseñó a su pueblo el camino de la verdad.
San Cánico, abad
En la región de Ossory, en Hibernia, san Cánico, abad del monasterio de Achad-bó, hoy Aghaboe, uno de los muchos que fundó.
San Anastasio el apocrisiario, presbítero
Cerca de la fortaleza de Suania, en las montañas del Cáucaso, muerte de san Anastasio, presbítero, apocrisario de la Iglesia Romana y compañero en la confesión de la fe católica y en el destierro de san Máximo el Confesor, que entregó su espíritu a Dios mientras pronunciaba en la celebración de la santa Sinaxis: «Lo santo para los santos».
San Gumaro, laico
En Lier, lugar de Brabante, san Gumaro, que, soldado devoto de Dios, con sus bienes construyó un oratorio, donde a su muerte fue enterrado.
San Bruno de Colonia, obispo
En Colonia, en la región de Lotaringia, en Germania, san Bruno, obispo, que, siendo hermano del emperador Otón I, recibió conjuntamente el gobierno de Lotaringia y la función episcopal, y llevó a cabo su misión sacerdotal con gran fidelidad, mostrando a la vez su gran magnanimidad como príncipe.
San Gaudencio de Gniezno, obispo
En Gniezno, en Polonia, san Gaudencio o Radzim, obispo, hermano, según la carne y según el espíritu, de san Adalberto, obispo de Praga, compañero fiel suyo en los trabajos, testigo de su martirio y concautivo también en los encarcelamientos padecidos.
San Meinardo de Üxkül, obispo
En Riga, junto al mar Báltico, conmemoración de san Meinardo, obispo, que, siendo monje en Germania, ya anciano decidió dirigirse a Livonia para evangelizar a ese pueblo. Allí construyó la iglesia de Üxkül, de la que fue ordenado obispo, y puso así los cimientos de la fe cristiana en aquella región.
Beato Jacobo de Ulm Griesinger, religioso
En Bolonia, de la Emilia, beato Jacobo de Ulm Griesinger, religioso de la Orden de Predicadores, el cual, aunque analfabeto, era muy buen pintor de vidrieras, y dio ejemplo de constante trabajo y oración.
San Alejandro Sauli, religioso y obispo
En Calosso d'Asti, en el Piamonte, muerte de san Alejandro Sauli, que fue primero obispo de Aleria, en la isla de Córcega, y después de Pavía, y formó parte de la Congregación de Clérigos Regulares de San Pablo, donde trabajó con gran caridad en favor de los pobres.
San Pedro Le Tuy, presbítero y mártir
En Hanoi, población de Tonkín, san Pedro Le Tuy, presbítero y mártir, que por su fe en Cristo fue decapitado en tiempo del emperador Minh Mang.
Beato Ángel Ramos Velázquez, religioso y mártir
En Barcelona, en España, beato Ángel Ramos Velázquez, religioso de la Sociedad de San Francisco de Sales y mártir, que libró el buen combate de la fe en tiempo de persecución.
LITURGIA DE HOY
Misa del Domingo (verde).
MISAL: ants. y oracs. props., Gl., Cr., Pf. dominical.
LECC.: vol. I (A).
- Is 25, 6-10a. Preparará el Señor un festín, y enjugará las lágrimas de todos los rostros.
- Sal 22. R. Habitaré en la casa del Señor por años sin término.
- Flp 4, 12-14. 19-20. Todo lo puedo en aquel que me conforta.
- Mt 22, 1-14. A todos los que encontréis, llamadlos a la boda.
Dios viene representado como un rey que invita al banquete de bodas de su hijo. La parábola es muy clara, pues los invitados no solo no responden, sino que se sienten ofendidos por la insistencia de la invitación. Los invitados que se excusan expresan la superficialidad de los que están en sus cosas y no disciernen, no aprecian el regalo más hermoso y algunos terminan encerrándose en un fanatismo ideologizado y agresivo. No aceptaban la invitación agradecidos, sino que sobrados, juzgaban el banquete y a los comensales. Y el invitado que no llevaba el traje no aprecia el regalo de la misericordia divina y adopta una postura autosuficiente, pues no discierne el don del amor divino, que es gratuito, y que lo único que nos pide es cambiar nuestro modo de vivir. Que sepamos apreciar la gracia divina que nos precede y acompaña.
- Hoy no se permiten las misas de difuntos, excepto la exequial.
Liturgia de las Horas: oficio dominical. Te Deum. Comp. Dom. II.
Martirologio: elogs. del 12 de octubre, pág. 607.
CALENDARIOS: Bilbao: Bienaventurada Virgen María de Begoña (S).
Siervas de María, Ministras de los Enfermos: Santa María Soledad Torres Acosta, virgen (S).
Urgel: Aniversario de la muerte de Mons. Juan Martí Alanis, arzobispobispo, emérito (2009).
RITOS INICIALES
INTRODUCCIÓN
El profeta anuncia que el fin de los tiempos, el Señor convocará a todos los pueblos para que tomen parte de una gran invitación, que es el símbolo de los bienes y de la felicidad de la salvación en comunión con Dios. La parábola de Jesús presenta la salvación como un banquete de bodas, en el cual los jefes de Israel se excusan de participar aduciendo excusas incongruentes.
No se puede rechazar los dones de Dios impunemente y menos se puede pretender que él renuncie a su proyecto de salvación universal. Es por esta razón que al banquete son invitados los paganos, “buenos y malos”. Son los invitados de la calle, pero uno de ellos no se ha puesto traje de fiesta, lo que indica una falta de respeto igual que la de los primeros invitados. El culpable no está en condiciones de encontrar una excusa conveniente y es condenado.
El Apóstol Pablo ha dicho: “No se engañen, de Dios nadie se burla”(Gal 6,7). No rechacemos el ofrecimiento de la gracia de Dios que nos hace partícipes de una riqueza espiritual inmerecida y necesaria para aspirar a una eternidad de alegría en la casa de Dios.
Antífona de entrada Cf. Sal 129, 3-4
Si llevas cuenta de los delitos, Señor, ¿quién podrá resistir? Pero de ti procede el perdón, Dios de Israel.
Gloria.
Oración colecta
TE pedimos, Señor, que tu gracia nos preceda y acompañe, y nos sostenga continuamente en las buenas obras. Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Preparará el Señor un festín, y enjugará las lágrimas de todos los rostros
Lectura del libro de Isaías 25, 6-10a
PREPARARÁ el Señor del universo para todos los pueblos,
en este monte, un festín de manjares suculentos,
un festín de vinos de solera;
manjares exquisitos, vinos refinados.
Y arrancará en este monte
el velo que cubre a todos los pueblos,
el lienzo extendido sobre todas las naciones.
Aniquilará la muerte para siempre.
Dios, el Señor, enjugará las lágrimas de todos los rostros,
y alejará del país el oprobio de su pueblo
—lo ha dicho el Señor—.
Aquel día se dirá: «Aquí está nuestro Dios.
Esperábamos en él y nos ha salvado.
Este es el Señor en quien esperamos.
Celebremos y gocemos con su salvación, porque reposará sobre este monte la mano del Señor».
Palabra de Dios.
Salmo responsorial Sal 22, 1b-3a. 3b-4. 5. 6 (R: 6cd)
R/. Habitaré en la casa del Señor por años sin término.
V/. El Señor es mi pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar; me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas. R/.
V/. Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre. Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tú vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.
V/. Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. R/.
V/. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término. R/.
SEGUNDA LECTURA
Todo lo puedo en aquel que me conforta
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses 4, 12-14. 19-20
HERMANOS: Sé vivir en pobreza y abundancia. Estoy avezado en todo y para todo: a la hartura y al hambre, a la abundancia y a la privación. Todo lo puedo en aquel que me conforta. En todo caso, hicisteis bien en compartir mis tribulaciones. En pago, mi Dios proveerá a todas vuestras necesidades con magnificencia, conforme a su riqueza en Cristo Jesús. A Dios, nuestro Padre, la gloria por ios siglos de los siglos. Amén.
Palabra de Dios.
Aleluya Cf. Ef 1, 17-18
R/. Aleluya, aleluya, aleluya.
V/. El Padre de nuestro Señor Jesucristo
ilumine los ojos de nuestro corazón,
para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama. R/.
EVANGELIO
A todos los que encontréis, llamadlos a la boda
✠
Lectura del santo Evangelio según san Mateo 22, 1-14
EN AQUEL TIEMPO, volvió a hablar Jesús en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: «El reino de los cielos se parece a un rey que celebraba la boda de su hijo; mandó a sus criados para que llamaran a los convidados, pero no quisieron ir. Volvió a mandar otros criados encargándoles que dijeran a los convidados: “Tengo preparado el banquete, he matado terneros y reses cebadas y todo está a punto. Venid a la boda”. Pero ellos no hicieron caso; uno se marchó a sus tierras, otro a sus negocios, los demás agarraron a los criados y los maltrataron y los mataron. El rey montó en cólera, envió sus tropas, que acabaron con aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad. Luego dijo a sus criados: “La boda está preparada, pero los convidados no se la merecían. Id ahora a los cruces de los caminos y a todos los que encontréis, llamadlos a la boda”. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos. La sala del banquete se llenó de comensales. Cuando el rey entró a saludar a los comensales, reparó en uno que no llevaba traje de fiesta y le dijo: “Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin el vestido de boda?”. El otro no abrió la boca. Entonces el rey dijo a los servidores: “Atadlo de pies y manos y arrojadlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes”. Porque muchos son los llamados, pero pocos los elegidos».
DOMINGO DE LA XXVIII SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO (CICLO A)
La Iglesia como festín de manjares suculentos, el banquete de boda de Dios con los hombres, que se inaugura con la Encarnación del Verbo.
¡Qué hermosa es la Iglesia tal como Dios la ha pensado y la ha realizado! ¡La Iglesia en el tiempo y en la Eternidad!
Si siempre suelo encontrar ocasión para citar a la Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia, experta en tantos aspectos de la vida espiritual, hoy sí me gustaría ofrecer algunos puntos de referencia para poder gozar y sufrir también con la Iglesia.
Definición de Iglesia: (Libro Frutos de oración, de la Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia)
731. ... la realización de la voluntad eterna del Padre que, con Palabra infinita y amor de Espíritu Santo, recopila en sí a todos los hombres por Jesucristo, a través de María. (12-1-1967)
732. Dios viviendo su vida con el hombre y el hombre viviendo su vida con Dios por Cristo y en el seno de María: ésta es la Iglesia. (12-1-1967)
733. La Iglesia es la congregación de Dios con todos los hombres, de todos los hombres con Dios, de todos los hombres entre sí recogidos por Jesucristo, congregados por el Espíritu y unidos en la voluntad del Padre. (12-1-1967)
736. La Iglesia es el gran hogar de los hijos de Dios, donde todos nos sentamos a la mesa del Padre, para saciarnos en abundancia de la vida divina. (12-1-1967)
737. La Iglesia es la congregación de los hijos de Dios que caminan en un cántico de júbilo hacia la Eternidad. (12-1-1967)
738. La Iglesia es el Pueblo de Dios congregado en el amor del Espíritu Santo, que camina con Cristo hacia la Eternidad por el camino de la voluntad del Padre al amparo de la maternidad de María. (12-1-1967)
Riqueza de la Iglesia:
742. El Infinito, queriéndose derramar en plenitud sobre mi Iglesia, la engalanó tan maravillosamente que la hizo ser como el corazón de Dios en la tierra. (15-9-1963)
743. Eres toda hermosa, Hija de Jerusalén; estás engalanada con la Santidad infinita que te envuelve, penetra y satura, teniendo en ti, por Cristo, todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia de Dios. (21-3-1959)
745. Mi Iglesia es toda hermosa, engalanada y enjoyada con la misma divinidad, que sobre ella se derrama en cataratas de ser y en Trinidad de personas. (15-9-1963)
750. Iglesia mía, el Padre te da su Palabra para que te abra su seno amoroso, el Verbo te dice todo el secreto de la vida eterna, y el Espíritu Santo te abrasa en su fuego, depositando en ti sus tesoros y carismas, para que, por tu medio, las almas vivan su filiación divina y se metan en el seno del Padre. Iglesia mía, ¡qué hermosa eres!, ¡cuánto te amo! (21-3-1959)
751. El Padre ama a su Iglesia tan maravillosamente, que, queriéndole decir, en un derramamiento de su Amor infinito, todo lo que Él es, tan divinamente se lo dice, que con la misma Palabra que Él tiene en su seno para expresarse a sí, se lo expresa a la Iglesia, para que ésta me lo deletree en un romance de amor. (15-9-1963)
Qué pena da constatar el desconocimiento que hay de la Iglesia, olvidando que no se trata de una organización humana, cuyos miembros tienen defectos y limitaciones; sino que, usando palabras de la Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia: mi Iglesia Santa es la Trinidad en la tierra en expresión divina y humana. Mi Iglesia es el hablar de Dios a los hombres. Mi Iglesia es mi Dios con corazón de Madre. ¡Mi Iglesia es mi Madre con corazón de Dios!
Credo.
ORACIÓN DE LOS FIELES
Llenos de confianza en el Señor, oremos, hermanos, por todos los hombres y por todas sus necesidades:-
Para que Dios conceda el espíritu de paciencia y de caridad a los cristianos perseguidos por su nombre y los ayude a ser testigos fieles y verídicos de su Evangelio, roguemos al Señor.
- Para que Dios conceda prudencia a los gobernantes y honradez a todos los súbditos, a fin de que se mantengan la armonía y la justicia en la sociedad, roguemos al Señor.
- Para que el Señor, el único que puede hacer prosperar el trabajo del hombre, bendiga los esfuerzos de los trabajadores y haga que la tierra dé frutos abundantes para todos, roguemos al Señor.
- Para que Dios no permita que en la hora de nuestra muerte, desesperados y sin acordarnos de él, nos sintamos como arrancados de este mundo, sino que, confiados y con una gran paz, lleguemos a la vida feliz y eterna, roguemos al Señor.
Dios nuestro, que invitas a todos los hombres al banquete de tu Hijo, escucha nuestras súplicas y concédenos la sabiduría de tu Espíritu, para que sepamos discernir y anunciar la esperanza a la que estamos llamados y la gloria que nos tienes reservada en la mesa del reino de tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
LITURGIA EUCARÍSTICA
Oración sobre las ofrendas
ACEPTA las súplicas de tus fieles, Señor, juntamente con estas ofrendas, para que lleguemos a la gloria del cielo mediante esta piadosa celebración. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio El misterio de la salvación en Cristo
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias, Padre santo, siempre y en todo lugar, por Jesucristo, tu Hijo amado.
Por él, que es tu palabra, hiciste todas las cosas; tú nos lo enviaste para que, hecho hombre por obra del Espíritu Santo y nacido de María la Virgen, fuera nuestro Salvador y Redentor.
Él, en cumplimiento de tu voluntad, para destruir la muerte y manifestar la resurrección, extendió sus brazos en la cruz, y así adquirió para ti un pueblo santo.
Por eso, con los ángeles y los santos, cantamos tu gloria diciendo:
Santo, Santo, Santo...
Antífona de comunión Sal 33, 11
Los ricos empobrecen y pasan hambre, los que buscan al Señor no carecen de nada.
O bien: Cf. 1 Jn 3, 2
Cuando se manifieste el Señor, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es.
Oración después de la comunión
SEÑOR, pedimos humildemente a tu majestad que, así como nos fortaleces con el alimento del santísimo Cuerpo y Sangre de tu Hijo, nos hagas participar de su naturaleza divina. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Pensamientos para el Evangelio de hoy
«No permita Dios que permanezcamos insensibles ante la bondad de Cristo. Si Él imitara nuestro modo ordinario de actuar, ya podríamos darnos por perdidos. Así pues, ya que nos hemos hecho discípulos suyos, aprendamos a vivir conforme al cristianismo» (San Ignacio de Antioquía).
«La medicina ha alargado el tiempo del hombre. ¿Pero de verdad tenemos tiempo? ¿O nos tiene el tiempo a nosotros? La mayoría, en todo caso, no tiene tiempo para Dios, necesita su tiempo para sí, para sus “negocios”…» (Benedicto XVI).
«Este misterio de comunión bienaventurada con Dios y con todos los que están en Cristo sobrepasa toda comprensión y toda representación. La Escritura nos habla de ella en imágenes: vida, luz, paz, banquete de bodas, vino del reino, casa del Padre, Jerusalén celeste, paraíso: ‘Lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Dios preparó para los que le aman’ (1Cor 2,9)» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 1.027).