05 de abril - DOMINGO DE PASCUA, Solemnidad de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo (CICLO A)

 

 
  DOMINGO DE PASCUA
  Oficio propio del Domingo de Pascua, del Salterio
 (Liturgia de las Horas, Tomo II: Oficio de Lecturas - Laudes -Tercia - Sexta Nona - Vísperas - Completas)
 


PROGRAMA PARROQUIAL:
DOMINGO, 05 DE ABRIL

PARROQUIA DEL CARMEN:

Eucaristía del Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor, (a las 11.00 h.).

PARROQUIA DE LOS DOLORES:

Eucaristía del Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor, ( a las 12.30 h.).


AVISO DEL

NUEVO HORARIO 


A PARTIR DEL

DÍA 7 DE ABRIL

 

HORARIOS PARROQUIA

NTRA. SRA. DEL CARMEN (HUELVA)

HORARIO DE VERANO (desde el 7 de abril hasta el 30 de septiembre)

- Lunes (día de descanso de la parroquia).

- Misas: de Martes a Sábado, y Vísperas de Fiesta, a las 19.00 h.

- Jueves: Adoración y Hora Santa con el Santísimo (de 18.00-19.00 h., hasta el Jueves antes del Corpus Christi)

- Misas: Domingo y Festivos: a las 11.00 h.

* CONFESIONES:

- Media hora antes de Misa.

* DESPACHO PARRROQUIAL:

- De Martes a Viernes: de 18.00-19.00 h.

- Cáritas parroquial: Martes, de 10.00-12.00 h. (excepto el mes de agosto).

 

HORARIO DE INVIERNO (desde el 1 de octubre hasta el 31 de marzo)

- Lunes (día de descanso de la parroquia).

- Misas: de Martes a Sábado, y Vísperas de Fiesta, a las 18.30 h.

- Jueves: Adoración y Hora Santa con el Santísimo (de 17.00-18.00 h.)

- Misas: Domingo y Festivos: a las 11.00 h.

* CONFESIONES:

- Media hora antes de Misa.

* DESPACHO PARRROQUIAL:

- De Martes a Viernes: de 17.00-18.00 h.

- Cáritas parroquial: Martes, de 10.00-12.00 h. (excepto el mes de agosto).


HORARIOS PARROQUIA

NTRA. SRA. DE LOS DOLORES (HUELVA)

HORARIO DE VERANO (desde el 7 de abril hasta el 30 de septiembre)

- Lunes (día de descanso de la parroquia).

- Misas: de Martes a Sábado, y Vísperas de Fiesta, a las 20.00 h.

- Jueves: Adoración y Hora Santa con el Santísimo (de 18.30-19.30 h., hasta el Jueves antes del Corpus Christi)

- Misas: Domingo y Festivos: a las 12.30 h.

* CONFESIONES:

- Media hora antes de Misa.

* DESPACHO PARRROQUIAL:

- De Martes y Viernes: de 18.00-19.00 h.

- Cáritas parroquial: Jueves, de 18.00-20.00 h. (excepto el mes de agosto).

 

HORARIO DE INVIERNO (desde el 1 de octubre hasta el 31 de marzo)

- Lunes (día de descanso de la parroquia).

- Misas: de Martes a Sábado, y Vísperas de Fiesta, a las 19.30 h.

- Jueves: Adoración y Hora Santa con el Santísimo (de 18.00-19.00 h.)

- Misas: Domingo y Festivos: a las 12.30 h.

* CONFESIONES:

- Media hora antes de Misa.

* DESPACHO PARRROQUIAL:

- De Martes y Viernes: de 18.00-19.00 h.

- Cáritas parroquial: Jueves, de 18.00-20.00 h. (excepto el mes de agosto).


LAS MISAS DE LA TARDE SERÁN:

EL CARMEN: A LAS 19.00 HORAS

LOS DOLORES: A LAS 20.00 HORAS 

* * * * *

HORARIOS Y CELEBRACIONES
- SEMANA SANTA 2026 -


* * * * *

* * * * *

DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA

TIEMPO DE CUARESMA 

Introducción al tiempo de Cuaresma

Del Directorio sobre la Piedad popular y la Liturgia (nn. 138-140)

La Semana Santa

138. "Durante la Semana Santa la Iglesia celebra los misterios de la salvación actuados por Cristo en los últimos días de su vida, comenzando por su entrada mesiánica en Jerusalén".

Es muy intensa la participación del pueblo en los ritos de la Semana Santa. Algunos muestran todavía señales de su origen en el ámbito de la piedad popular. Sin embargo ha sucedido que, a lo largo de los siglos, se ha producido en los ritos de la Semana Santa una especie de paralelismo celebrativo, por lo cual se dan prácticamente dos ciclos con planteamiento diverso: uno rigurosamente litúrgico, otro caracterizado por ejercicios de piedad específicos, sobre todo las procesiones.

Esta diferencia se debería reconducir a una correcta armonización entre las celebraciones litúrgicas y los ejercicios de piedad. En relación con la Semana Santa, el amor y el cuidado de las manifestaciones de piedad tradicionalmente estimadas por el pueblo debe llevar necesariamente a valorar las acciones litúrgicas, sostenidas ciertamente por los actos de piedad popular.


Domingo de Ramos

Las palmas y los ramos de olivo o de otros árboles

139. "La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos "de la Pasión del Señor", que comprende a la vez el triunfo real de Cristo y el anuncio de la Pasión".

La procesión que conmemora la entrada mesiánica de Jesús en Jerusalén tiene un carácter festivo y popular. A los fieles les gusta conservar en sus hogares, y a veces en el lugar de trabajo, los ramos de olivo o de otros árboles, que han sido bendecidos y llevados en la procesión.

Sin embargo es preciso instruir a los fieles sobre el significado de la celebración, para que entiendan su sentido. Será oportuno, por ejemplo, insistir en que lo verdaderamente importante es participar en la procesión y no simplemente procurarse una palma o ramo de olivo; que estos no se conserven como si fueran amuletos, con un fin curativo o para mantener alejados a los malos espíritus y evitar así, en las casas y los campos, los daños que causan, lo cual podría ser una forma de superstición.

La palma y el ramo de olivo se conservan, ante todo, como un testimonio de la fe en Cristo, rey mesiánico, y en su victoria pascual.


Introducción al Triduo pascual

140. Todos los años en el «sacratísimo triduo del Crucificado, del Sepultado y del Resucitado», o Triduo pascual, que se celebra desde la misa vespertina del Jueves en la cena del Señor hasta las Vísperas del Domingo de Resurrección, la Iglesia celebra, «en íntima comunión con Cristo su Esposo», los grandes misterios de la redención humana.


Otras observaciones

- Es sagrado el ayuno pascual de los dos primeros días del Triduo, en los cuales, según la antigua tradición, la Iglesia ayuna «porque el Esposo le ha sido arrebatado». El Viernes Santo de la Pasión del Señor hay que observar en todas partes el ayuno y la abstinencia, y se recomienda que se observe también durante el Sábado Santo, a fin de que la Iglesia pue- da llegar con espíritu abierto a la alegría del Domingo de Resurrección (cf. PCFP, n. 39).

- Las celebraciones de la primera parte del Triduo (misa vespertina del Jueves Santo y celebraciones del Viernes y Sábado Santos durante el día) son intensamente sobrias; en cambio la Noche Santa de la Resurrección es una fiesta rebosante de alegría. El paso de la tristeza al gozo se expresa en la misma Vigilia pascual, celebración del tránsito de Cristo, de su muerte a su resurrección. Que se haga este paso en la liturgia es fundamental, para captar la realidad salvífica que se conmemora. La culminación del Triduo pascual es la Vigilia pascual, en la que hacemos memoria sacramental de la resurrección del Señor.

- Para la celebración adecuada del Triduo pascual se requiere un número conveniente de ministros y colaboradores, que han de ser instruidos cuidadosamente acerca de lo que han de hacer (PCFP, n. 41).

- No se celebren los oficios del Triduo pascual en aquellos lugares donde falte el número suficiente de participantes, ministros y cantores, y procúrese que los fieles se reúnan para participar en una iglesia más importante (PCFP, n. 43).

- Los pastores no dejen de explicar a los fieles, en el mejor modo posible, el significado y la estructura de las celebraciones, preparándoles a una participación activa y fructuosa (PCFP, n. 41).

- Tiene una importancia especial en las celebraciones de la Semana Santa, y especialmente durante el Triduo pascual, el canto del pueblo, de los ministros y del sacerdote celebrante, porque es concorde a la solemnidad de dichos días y, también, porque los textos adquieren toda su fuerza precisamente cuando son cantados (cf. PCFP, n. 42).

- En la celebración del matrimonio se advertirá a los esposos que tengan en cuenta la naturaleza peculiar de este tiempo litúrgico. En ningún caso se celebrará el matrimonio el Viernes Santo ni el Sábado Santo (cf. Ritual del matrimonio, n. 32).

- La práctica de organizar en una misma comunidad parroquial dos vigilias pascuales, una abreviada y otra muy desarrollada, es incorrecta, como contraria a los más elementales principios de la celebración pascual, que requieren una única asamblea, signo de la única Iglesia que se renueva en la celebración de los Misterios pascuales. Hay que favorecer el hecho de que los grupos particulares tomen parte en la celebración común de la Vigilia pascual, de suerte que todos los fieles, formando una única asamblea, puedan experimentar más profundamente el sentido de pertenencia a la comunidad eclesial.


El "Vía Matris"

Del Directorio sobre la Piedad popular y la Liturgia (nn. 136-137)

136. Así como en el plan salvífico de Dios (cfr. Lc 2,34-35) están asociados Cristo crucificado y la Virgen dolorosa, también los están en la Liturgia y en la piedad popular.

Como Cristo es el "hombre de dolores" (Is 53,3), por medio del cual se ha complacido Dios en "reconciliar consigo todos los seres: los del cielo y los de la tierra, haciendo la paz por la sangre de su cruz" (Col 1,20), así María es la "mujer del dolor", que Dios ha querido asociar a su Hijo, como madre y partícipe de su Pasión (socia Passionis).

Desde los días de la infancia de Cristo, toda la vida de la Virgen, participando del rechazo de que era objeto su Hijo, transcurrió bajo el signo de la espada (cfr. Lc 2,35). Sin embargo, la piedad del pueblo cristiano ha señalado siete episodios principales en la vida dolorosa de la Madre y los ha considerado como los "siete dolores" de Santa María Virgen.

Así, según el modelo del Vía Crucis, ha nacido el ejercicio de piedad del Vía Matris dolorosae, o simplemente Vía Matris, aprobado también por la Sede Apostólica. Desde el siglo XVI hay ya formas incipientes del Vía Matris, pero en su forma actual no es anterior al siglo XIX. La intuición fundamental es considerar toda la vida de la Virgen, desde el anuncio profético de Simeón (cfr. Lc 2,34-35) hasta la muerte y sepultura del Hijo, como un camino de fe y de dolor: camino articulado en siete "estaciones", que corresponden a los "siete dolores" de la Madre del Señor.

137. El ejercicio de piedad del Vía Matris se armoniza bien con algunos temas propios del itinerario cuaresmal. Como el dolor de la Virgen tiene su causa en el rechazo que Cristo ha sufrido por parte de los hombres, el Vía Matris remite constante y necesariamente al misterio de Cristo, siervo sufriente del Señor (cfr. Is 52,13-53,12), rechazado por su propio pueblo (cfr. Jn 1,11; Lc 2,1-7; 2,34-35; 4,28-29; Mt 26,47-56; Hech 12,1-5). Y remite también al misterio de la Iglesia: las estaciones del Vía Matris son etapas del camino de fe y dolor en el que la Virgen ha precedido a la Iglesia y que esta deberá recorrer hasta el final de los tiempos.

El Vía Matris tiene como máxima expresión la "Piedad", tema inagotable del arte cristiano desde la Edad Media.

* * * * *

Últimos videos subidos

EL SANTORAL DEL DÍA:

Marzo, 31:
San Benjamín de Argol o de Persia, diácono y mártir




Reflexión a las lecturas del Miércoles Santo
(01.04.2026)

El corto de la semana:

* * * * *
Laudes cantados
del Domingo de Pascua,
05 de abril de 2026



* * * * *

ADORACIÓN PERPETUA

DEL STMO. SACRAMENTO EN VIVO

Capilla del Monasterio de Santa Clara
(Almendralejo (Badajoz), España)



* * * * *

* * * * *



Suscríbete a nuestro canal Youtube en estos enlaces para que llegue a cuantas más personas el Evangelio de Jesucristo



"cuantos más reciban la gracia,
mayor sea el agradecimiento, para gloria de Dios" (2Co 4,15)
¡Gracias!

¿Quieres colaborar con las necesidades de nuestra Parroquia?

Necesitamos de tu ayuda

Haz un donativo en:

Paypal.me/LosDoloresHuelva

Ayúdanos a continuar
con nuestra misión evangelizadora
en nuestra Parroquia a través de internet

Puedes realizar tus donativos mediante transferencia a la cuenta bancaria de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores (Huelva)

2100 4701 3602 0005 1345
(titular de la cuenta: Parroquia Nuestra Señora de los Dolores (Huelva)

Código IBAN: ES30 2100 4701 3602 0005 1345

(Para transferencias desde fuera de España)

Código BIC (SWIFT) CAIXESBBXXX

Si le resulta más cómodo puede realizar sus donativos a través de Paypal@/Me

Paypal.me/LosDoloresHuelva


"Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna"
(Mt 19,29)

* * * * *









Noticias:



Néstor Mora NúñezLa trascendencia necesita subir hasta Dios, amando. Todo un desafíoMatilde Latorre de SilvaAlzad la mirada: viviendo y comunicando la IglesiaYasmin Oré y Jesús Urones¿Cuál es la importancia de la cruz para el cristiano?Luis Javier Moxó SotoPalafox, la primera globalización y Jefferson: nadie va a conquistar a los chinosVIVE DE CRISTO®Dominicas de LermaHoy el reto del amor es: Abrirnos a la Luz y cerrarnos a la noche para vivir estos días unidos a Cristo en su misterio Pascual




El efecto Noelia: advertencias sobre una civilización (I)Antonio TorresPrimero te destrozamos la vida y luego te matamos compasivamenteJuan Manuel de PradaLa continuidad del Magisterio es un bien común de la IglesiaGermán Masserdotti


Valentín A. LaraLunes Santo, Evangelio del día: María de Betania y la reparación afectiva. Consolando a nuestro DiosProyecto Amor ConyugalCuidar el detalle. Comentario para matrimonios: Juan 12, 1-1Ignasi de BofarullEl scroll infinito frente a la libertad de los menoresSantiago MartínDomingo de Ramos: Atraeré a todos hacia míBelén SotosJesús provoca su propia condena


Otras noticias
Líbano, entre escombros y fuego: la última familia cristiana que resiste en un pueblo bombardeadoPablo J. Ginés








Carmelo López-Arias


Pablo J. Ginés




José María Carrera Hurtado


Luis Javier Moxó Soto








C.L.


Alfonso V. Carrascosa


Angélica Barragán




Luis Javier Moxó Soto
Matilde Latorre de Silva


Benigno BlancoGermán Masserdotti
José María Carrera Hurtado




Pablo J. Ginés


SANTORAL DE HOY

El santo del día en 1 minuto:

Elogio: San Vicente Ferrer, presbítero de la Orden de Predicadores, de origen español, que recorrió incansablemente ciudades y caminos de Occidente en favor de la paz y la unidad de la Iglesia, predicando a pueblos innumerables el Evangelio de la penitencia y la venida del Señor, hasta que en Vannes, lugar de Bretaña Menor, entregó su espíritu a Dios.

Patronazgos: patrono de Valencia (España) y Vannes (Francia), de los fabricantes de ladrillos, los trabajadores de la madera, constructores, techadores y fontaneros, protector contra los dolores de cabeza, la epilepsia, fiebre, y amenazas de todo tipo, para pedir un buen matrimonio, fecundidad, y una santa muerte.

Tradiciones, refranes, devociones: En Valencia no se celebra el día 5 de abril sino el lunes siguiente al II Domingo de Pascua, y los festejos comienzan dos días antes. En particular es muy lindo el domingo, en el que grupos de chicos representan, en la calle, los "miracles" del santo, autos teatrales que se recitan en valenciano.

En la imaginería el santo es representado siempre con el dedo amenazador, anunciando el Juicio de Dios; sin embargo en Paterna, una ciudad casi a la salida de Valencia, se encuentra una de las pocas -la gente del lugar dice que la única- representaciones del santo donde no está con actitud amenazadora, sino postrado ante la cruz y de brazos abiertos: la razón es que el Cristo de ese pueblo (el Santísimo Cristo de la Fe, el "Morenet") es al que el santo iba a rezarle cuando podía "escaparse" de la vorágine de la predicación.

 

Otros santos de este día:

   Santa Irene, virgen y mártir   

En Tesalónica, ciudad de Macedonia, santa Irene, virgen y mártir, que por haber ocultado los libros sagrados, en contra de la prohibición del emperador Diocleciano, fue conducida a un lupanar público y después quemada por orden del prefecto Dulcecio, bajo cuyo mandato también sus hermanas Ágape y Cionia habían padecido, poco antes, el martirio. († 305)

   Santa Ferbuta, mártir

En Seleucia, en Persia, santa Ferbuta, viuda, hermana de san Simeón, obispo, que, junto con su sierva, fue martirizada en tiempo del rey Sapor II. († c. 342)

   Santos Ciento veinte Mártires de Persia, mártires   

También en Seleucia, conmemoración de ciento once varones y nueve mujeres, mártires, que, procedentes de varias ciudades regias, por haber rehusado firmemente renegar de Cristo y adorar el fuego, por mandato del mismo rey fueron quemados vivos. († 344)

   Santos Mártires de Mauritania, mártires

En Regie, en Mauritania, pasión de los santos mártires, que en la persecución bajo Genserico, rey arriano, recibieron la muerte en la iglesia el día de Pascua; entre ellos estaba el lector, que, mientras cantaba el Aleluya en el púlpito, fue traspasado con una saeta en la garganta. († s. V)

   San Geraldo, abad   

En el monasterio de Grande-Sauve, en Aquitania, san Geraldo, abad, que desde el monasterio de Corbie fue elegido abad de Laon, pero, pasado un tiempo, tras varias peregrínaciones santas, se retiró a la espesura del bosque. († 1095)

   San Alberto de Montecorvino, obispo   

En Montecorvino, en la Apulia, san Alberto, obispo, que dedicó su vida a la oración continua y a buscar el bien de los pobres. († 1127)

   Santa Juliana, virgen y reclusa   

En el lugar de Fosses, en Brabante, santa Juliana, virgen de la Orden de San Agustín, que fue priora de Mont-Cornillon, junto a Lieja, y llevó después vida recluida, en la cual, fortalecida con gracias especiales, promovió la solemnidad del Cuerpo de Cristo. († 1258)

   Santa Catalina Tomás, virgen   

En la ciudad de Palma, en la isla de Mallorca, en España, santa Catalina Tomás, virgen, que, habiendo ingresado en la Orden de Canonesas Regulares de San Agustín, destacó por su humildad y la abnegación de la voluntad. († 1574)

   Santa María Crescencia Höss, virgen   

En Kaufbeuren, junto al río Iller, en Baviera, santa María Crescencia (Ana) Höss, virgen, que ingresó en la Tercera Orden Regular de San Francisco y procuró comunicar a los demás el fervor del Espíritu Santo con el que ella misma ardía. († 1744)

   Beata Catalina de María Rodríguez, viuda y fundadora   

En Córdoba, Argentina, beata Catalina de María Rodríguez, viuda y fundadora de la congregación de Esclavas del Corazón de Jesús. († 1896)

   Beato Mariano de la Mata Aparicio, presbítero   

En São Paulo, Brasil, beato Mariano de la Mata Aparicio, presbítero. († 1983)


LITURGIA DE HOY


COMIENZA LA OCTAVA DE PASCUA



DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA 

Domingo de Pascua

148. También en el Domingo de Pascua, máxima solemnidad del año litúrgico, tienen lugar no pocas manifestaciones de la piedad popular: son, todas, expresiones cultuales que exaltan la nueva condición y la gloria de Cristo resucitado, así como su poder divino que brota de su victoria sobre el pecado y sobre la muerte.

El encuentro del Resucitado con la Madre

149. La piedad popular ha intuido que la asociación del Hijo con la Madre es permanente: en la hora del dolor y de la muerte, en la hora de la alegría y de la Resurrección.

La afirmación litúrgica de que Dios ha colmado de alegría a la Virgen en la Resurrección del Hijo, ha sido, por decirlo de algún modo, traducida y representada por la piedad popular en el Encuentro de la Madre con el Hijo resucitado: la mañana de Pascua dos procesiones, una con la imagen de la Madre dolorosa, otra con la de Cristo resucitado, se encuentran para significar que la Virgen fue la primera que participó, y plenamente, del misterio de la Resurrección del Hijo.

Para este ejercicio de piedad es válida la observación que se hizo respecto a la procesión del "Cristo muerto": su realización no debe dar a entender que sea más importante que las celebraciones litúrgicas del domingo de Pascua, ni dar lugar a mezclas rituales inadecuadas.

Bendición de la mesa familiar

150. Toda la Liturgia pascual está penetrada de un sentido de novedad: es nueva la naturaleza, porque en el hemisferio norte la pascua coincide con el despertar primaveral; son nuevos el fuego y el agua; son nuevos los corazones de los cristianos, renovados por el sacramento de la Penitencia y, a ser posible, por los mismos sacramentos de la Iniciación cristiana; es nueva, por decirlo de alguna manera, la Eucaristía: son signos y realidades-signo de la nueva condición de vida inaugurada por Cristo con su Resurrección.

Entre los ejercicios de piedad que se relacionan con la Pascua se cuentan las tradicionales bendiciones de huevos, símbolos de vida, y la bendición de la mesa familiar; esta última, que es además una costumbre diaria de las familias cristianas, que se debe alentar, adquiere un significado particular en el día de Pascua: con el agua bendecida en la Vigilia Pascual, que los fieles llevan a sus hogares, según una loable costumbre, el cabeza de familia u otro miembro de la comunidad doméstica bendice la mesa pascual.

El saludo pascual a la Madre del Resucitado

151. En algunos lugares, al final de la Vigilia pascual o después de las II Vísperas del Domingo de Pascua, se realiza un breve ejercicio de piedad: se bendicen flores, que se distribuyen a los fieles como signo de la alegría pascual, y se rinde homenaje a la imagen de la Dolorosa, que a veces se corona, mientras se canta el Regina caeli. Los fieles, que se habían asociado al dolor de la Virgen por la Pasión del Hijo, quieren así alegrarse con ella por el acontecimiento de la Resurrección.

Este ejercicio de piedad, que no se debe mezclar con el acto litúrgico, es conforme a los contenidos del Misterio pascual y constituye una prueba ulterior de cómo la piedad popular percibe la asociación de la Madre a la obra salvadora del Hijo.


Este es el día en que actuó el Señor, la solemnidad de las solemnidades y nuestra Pascua: la resurrección de nuestro Salvador Jesucristo según la carne (elog. del Martirologio Romano).

Misa del Domingo (blanco).

MISAL: ants. y oracs. props., es conveniente sustituir el acto penitencial por la aspersión con el agua bendecida en la Vigilia pascual, Gl., Cr., Pf. Pasc. I «en este día», embolismos props. en las PP. EE. No se puede decir la PE IV. Despedida con doble «Aleluya».

LECC.: vol. I (C).

- Hch 10, 34a. 37-43. Hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos.

- Sal 117. R. Este es el día que hizo el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.

- Col 3, 1-4. Buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo.

o bien: 1 Cor 5, 6b-8. Barred la levadura vieja para ser una masa nueva.

- Secuencia. Ofrezcan los cristianos.

- Jn 20, 1-9. Él había de resucitar de entre los muertos.

o bien, para las misas vespertinas: Lc 24, 13-35. Quédate con nosotros, porque atardece.

Dios nos ha abierto las puertas de la eternidad, y nos invita a buscar los bienes de allá arriba, donde está Cristo. Y nosotros respondemos que este día lo hizo el Señor para nuestra alegría y nuestro gozo. Los evangelios que leemos, el del día y el opcional de la misa vespertina, narran los dos momentos sucesivos de la resurrección: el sepulcro vacío con los lienzos, y los encuentros con el resucitado. El discípulo, alentado por las mujeres, vio el sepulcro vacío y los lienzos en el suelo, y eso le bastó para empezar a creer en la resurrección tal como Jesús lo había anunciado. Que te busquemos, Señor, como María, Juan y Pedro, y que tú nos encuentres. ® Hoy no se permiten otras celebraciones, tampoco la misa exequial. ® Si ha de bendecirse el baptisterio o la nueva pila bautismal, se escogerá un domingo, principalmente del tiempo pascual, o la fiesta del Bautismo del Señor (cf. Bendicional, nn. 933 y ss.). ® El deber pastoral de visitar y bendecir anualmente a las familias cristianas en sus casas cobra una importancia especial durante el tiempo pascual (cf. Bendicional, nn. 68 y ss.).

Liturgia de las Horas: oficio del Domingo de Pascua. Te Deum. Comp. Dom. I o II.

- Consérvese, donde aún esté en vigor, o restáurese en la medida en que sea posible, la tradición de celebrar las Vísperas bautismales del día de Pascua, durante las cuales, y al canto de los salmos, se hace una procesión al bautisterio (Carta circular sobre las fiestas pascuales, n. 98). ® En lugar del responsorio breve, se dice la antífona «Este es el día». ® Con las Vísperas se concluye el Triduo pascual.

Martirologio: elog. prop. del Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor, pág. 44, y elogs. del 21 de abril, pág. 268.

CALENDARIOS: Sevilla: Aniversario de la ordenación episcopal de Mons. Juan José Asenjo Pelegrina, arzobispo, emérito (1997).



Normas particulares del tiempo pascual
Misa
1. El formulario de la misa es propio para cada día.
2. Durante la octava de Pascua: se dice la misa del día litúrgico propio, que se celebra como las solemnidades del Señor. Se dice Gloria, la secuencia es facultativa, las plegarias eucarísticas tienen elementos propios y es conveniente emplear la bendición solemne. Hágase memoria en la plegaria eucarística de los que han recibido el bautismo en la Vigilia pascual (cf. PCFP, n. 102).
3. Los neófitos tengan reservado un lugar especial entre los fieles durante todo el tiempo pascual, en las misas dominicales, y hágase mención de ellos en la homilía y en la oración de los fieles (PCFP, n. 103).
4. En las memorias obligatorias que coinciden con las ferias del tiempo pascual se dice la colecta propia; en cambio, la oración sobre las ofrendas y la de después de la comunión, si no son propias, se pueden tomar o del común o de la feria correspondiente (cf. OGMR, n. 363). El prefacio se toma del tiempo o del común.
5. En las ferias y memorias libres se puede elegir la misa de feria, o la misa de uno de los santos de los que se hace memoria libre, o la misa de algún santo inscrito ese día en el Martirologio (cf. OGMR, n. 355b). En las memorias de los santos se toma la colecta propia o, si carece de ella, la del común correspondiente; en cambio, la oración sobre las ofrendas y la de después de la comunión, si no son propias, se pueden tomar o del común o de la feria correspondiente (cf. OGMR, n. 363). El prefacio se toma del tiempo o del común.
6. Los domingos y durante la octava no se permiten las misas por diversas necesidades y votivas (cf. OGMR, n. 374). Durante las ferias después de la octava se permiten si la necesidad o la verdadera utilidad pastoral lo requieren (cf. OGMR, n. 376).
7. Los domingos no se permiten las misas de difuntos, tampoco la exequial (cf. OGMR, n. 380). Durante la octava tampoco se permiten las misas de difuntos, excepto la exequial. En las ferias después de la octava pueden celebrarse la misa exequial y las misas de difuntos después de  recibida la noticia de la muerte y en el primer aniversario, pero no se permiten las misas cotidianas de difuntos durante todo este tiempo litúrgico (cf. OGMR, n. 381).
8. Se añade un Aleluya a las antífonas de entrada y comunión, a no ser que lo excluya el sentido de la misma.
9. El color de las vestiduras litúrgicas es el blanco (cf. OGMR, n. 346a). En las memorias de los santos puede usarse el color propio (blanco o rojo).

Liturgia de las Horas
10. La octava de Pascua tiene rúbricas propias; todos los días se dice
Te Deum.
11. En los oficios del tiempo, excepto en días particulares, se usan los
elementos propios del tiempo pascual, además de la antífona del invitatorio y el himno de la hora. La salmodia se toma del día correspondiente
de la semana en el ciclo de cuatro semanas con antífonas propias.
12. Se añade un Aleluya a las antífonas de los salmos y del canto evangélico, a no ser que lo excluya el sentido de la misma.
13. Durante todo el tiempo pascual: los salmos de la Hora intermedia
con la antífona «Aleluya, aleluya, aleluya».
14. Al final de Completas, «Reina del cielo» durante todo el T.P.

Calendarios particulares
15. Los domingos y durante la octava no se permite ninguna celebración; las solemnidades se trasladan al lunes siguiente (no el precepto),
las fiestas y memorias de este año se omiten.
16. El resto de los días se permiten las celebraciones.

Otros
17. Es muy conveniente que los niños reciban su primera comunión en estos domingos pascuales (PCFP, n. 103). 18. Los pastores han de recordar y explicar a los fieles, durante el tiempo pascual, el sentido del precepto de la Iglesia de recibir la Eucaristía en este tiempo por los cristianos que ya han hecho la primera comunión (c. 920). Se encarece que durante este tiempo, y especialmente durante la semana de Pascua, se lleve la comunión a los enfermos (PCFP, n. 104). 19. En los lugares donde es costumbre bendecir las casas con motivo de las fiestas pascuales, el párroco, otros presbíteros o diáconos delegados suyos cuidarán de hacerlo. El párroco acuda a las casas para hacer la visita pastoral a cada familia, mantener un coloquio con sus miembros y celebrar con ellos un momento de oración, usando los textos del Bendicional (PCFP, n. 105). 20. El cirio pascual, colocado junto al ambón o junto al altar, enciéndase en las celebraciones litúrgicas de alguna solemnidad, tanto en la misa como en Laudes y Vísperas, hasta el Domingo de Pentecostés. Acabado el tiempo de Pascua, se apaga el cirio pascual, que es conveniente colocar en un lugar digno del baptisterio, para que, en la celebración del bautismo, se enciendan en su llama los cirios de los bautizados (cf. Misal Romano).


RITOS INICIALES


Antífona de entrada Cf. Sal 138, 18. 5-6

He resucitado y aún estoy contigo, aleluya; me cubres con tu mano, aleluya; tu sabiduría es sublime, aleluya, aleluya.


O bien: Cf. Lc 24, 34; Ap 1, 6

Verdaderamente ha resucitado el Señor, aleluya. A él la gloria y el poder por toda la eternidad, aleluya, aleluya.

Se dice Gloria.


Oración colecta

OH, Dios,
que en este día, vencida la muerte,
nos has abierto las puertas de la eternidad
por medio de tu Unigénito,
concede, a quienes celebramos
la solemnidad de la resurrección del Señor,
que, renovados por tu Espíritu,
resucitemos a la luz de la vida.
Por nuestro Señor Jesucristo.


LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA
Hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos

Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles 10, 34a. 37-43

EN AQUELLOS DÍAS, Pedro tomó la palabra y dijo:

«Vosotros conocéis lo que sucedió en toda Judea, comenzando por Galilea, después del bautismo que predicó Juan. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la tierra de los judíos y en Jerusalén. A este lo mataron, colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y le concedió la gracia de manifestarse, no a todo el pueblo, sino a los testigos designados por Dios: a nosotros, que hemos comido y bebido con él después de su resurrección de entre los muertos.

Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha constituido juez de vivos y muertos. De él dan testimonio todos los profetas: que todos los que creen en él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados».

Palabra de Dios.


Salmo responsorial Sal 117, 1-2. 16-17. 22-23 (R:24)
R/. Este es el día que hizo el Señor:
sea nuestra alegría y nuestro gozo.
O bien:
R/. Aleluya.
V/. Dad gracias al Señor porque es bueno,
porque es eterna su misericordia.
Diga la casa de Israel:
eterna es su misericordia. R/.
V/. «La diestra del Señor es poderosa,
la diestra del Señor es excelsa».
No he de morir, viviré
para contar las hazañas del Señor. R/.
V/. La piedra que desecharon los arquitectos
es ahora la piedra angular.
Es el Señor quien lo ha hecho,
ha sido un milagro patente. R/.

SEGUNDA LECTURA
Buscad los bienes de allá arriba, donde está Cristo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Colosenses 3, 1-4
HERMANOS:
Si habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba, donde Cristo está sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra.
Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida vuestra, entonces también vosotros apareceréis gloriosos, juntamente con él.
Palabra de Dios.

Secuencia
Ofrezcan los cristianos
ofrendas de alabanza
a gloria de la Víctima
propicia de la Pascua.
Cordero sin pecado
que a las ovejas salva,
a Dios y a los culpables
unió con nueva alianza.
Lucharon vida y muerte
en singular batalla,
y, muerto el que es la Vida,
triunfante se levanta.
«¿Qué has visto de camino,
María, en la mañana?»
«A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,
los ángeles testigos,
sudarios y mortaja.
¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!
Venid a Galilea,
allí el Señor aguarda;
allí veréis los suyos
la gloria de la Pascua».
Primicia de los muertos,
sabemos por tu gracia
que estás resucitado;
la muerte en ti no manda.
Rey vencedor, apiádate
de la miseria humana
y da a tus fieles parte
en tu victoria santa. 

Aleluya Cf. 1 Cor 5, 7b-8a
R/. Aleluya, aleluya, aleluya.
V/. Ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo.
Así, pues, celebremos la Pascua en el Señor. R/.


EVANGELIO
Él había de resucitar de entre los muertos

Lectura del santo Evangelio según san Juan 20, 1-9
EL PRIMER DÍA de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.
Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:
«Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.
Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó.
Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.
Palabra del Señor.


DOMINGO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR

En las normas generales sobre el año litúrgico se dice: Los cincuenta días que van desde el domingo de Resurrección hasta el domingo de Pentecostés han de ser celebrados con alegría y exultación como si se tratase de un solo y único día festivo, más aún, como un gran domingo.

Las primeras semanas nos irán presentando las apariciones de Jesús con los matices distintos que nos hacen revivir aquellos momentos de la vida de la Iglesia naciente.

El libro de los Hechos de los Apóstoles nos acompañará todo este tiempo para conocer la Iglesia en sus primeros años.

El cristiano sabe que tiene que seguir a Cristo y que Él nos invita ciertamente a llevar la cruz y seguir sus pasos, pero el cristiano también es consciente de que Cristo ha triunfado y nos invita a participar en su triunfo.

La alegría y exultación de la que hablábamos al principio es fruto de esta participación en su triunfo y sobre todo de su triunfo. El gozo del amor puro que se goza en el bien del Amado, independientemente de la participación nuestra.

Los planes de Dios se realizan con nuestra colaboración, pero también sin nuestra colaboración.

Desde que Dios se hizo Hombre, nuestro Hombre pone su sí y en Él se realizan los planes de Dios, al borrar con la fuerza de su sí, el no de toda la humanidad: El hombre me ha dicho no; me haré un Hombre que me diga sí en nombre suyo y de toda la humanidad. (Cita de la Madre Trinidad de la Santa Madre Iglesia)


 Se dice Credo.


LITURGIA EUCARÍSTICA

Oración sobre las ofrendas

REBOSANTES de gozo pascual,
ofrecemos, Señor, este sacrificio
en el que tan maravillosamente
renace y se alimenta tu Iglesia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


Prefacio pascual I
El misterio pascual

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
glorificarte siempre, Señor;
pero más que nunca exaltarte en este día
en que Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Porque él es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo;
muriendo destruyó nuestra muerte, y resucitando restauró la vida.

Por eso, con esta efusión de gozo pascual,
el mundo entero se desborda de alegría,
y también los coros celestiales,
los ángeles y los arcángeles,
cantan el himno de tu gloria diciendo sin cesar:

Santo, Santo, Santo...


Antífona de comunión Cf. 1 Cor 5, 7-8

Ha sido inmolada nuestra víctima pascual: Cristo. Aleluya. Así, pues, celebremos con los panes ázimos de la sinceridad y la verdad. Aleluya, aleluya.


Oración después de la comunión

PROTEGE, oh, Dios, a tu Iglesia con misericordia perpetua,
para que, renovada por los sacramentos pascuales,
llegue a la gloria de la resurrección.
Por Jesucristo, nuestro Señor.


Para la bendición final de la misa, conviene que el sacerdote use la fórmula de bendición solemne para la misa de la Vigilia pascual.

Para despedir al pueblo, durante toda la octava, hasta el II domingo de Pascua, se canta:
Podéis ir en paz, aleluya, aleluya.

Y todos responden:

Demos gracias a Dios, aleluya, aleluya. 



Pensamientos para el Evangelio de hoy

«Lo que hay que considerar en estos hechos es la intensidad del amor que ardía en el corazón de aquella mujer que no se apartaba del sepulcro. Ella fue la única en verlo, porque se había quedado buscándolo, pues lo que da fuerza a las buenas obras es la perseverancia en ellas» (San Gregorio Magno)

«Jesús no ha vuelto a una vida humana normal de este mundo, como Lázaro y los otros muertos que Jesús resucitó. Él ha entrado en una vida distinta, nueva; en la inmensidad de Dios» (Benedicto XVI)

«El misterio de la resurrección de Cristo es un acontecimiento real que tuvo manifestaciones históricamente comprobadas como lo atestigua el Nuevo Testamento. Ya san Pablo, hacia el año 56, puede escribir a los Corintios: ‘Porque os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se apareció a Cefas y luego a los Doce’. El Apóstol habla aquí de la tradición viva de la Resurrección que recibió después de su conversión a las puertas de Damasco» (Catecismo de la Iglesia Católica, nº 639)