PROGRAMA PARROQUIAL:MIÉRCOLES, 14 DE ENERO
DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA
TIEMPO ORDINARIO
Introducción al tiempo ordinario
De las Normas universales sobre el Año litúrgico y sobre el calendario (nn. 43-44)
Además de los tiempos que tienen un carácter propio, quedan 33 o 34 semanas en el curso del año, en las cuales no se celebra algún aspecto peculiar del misterio de Cristo, sino más bien se recuerda el mismo misterio de Cristo en su plenitud, principalmente los domingos. Este periodo de tiempo recibe el nombre de tiempo ordinario.
El tiempo ordinario comienza el lunes que sigue al domingo posterior al 6 de enero y se extiende hasta el martes antes de Cuaresma inclusive; de nuevo comienza el lunes después del domingo de Pentecostés y termina antes de las primeras Vísperas del domingo I de Adviento. Por esto se emplean una serie de formularios que para los domingos y ferias de este tiempo se encuentran tanto en el Misal como en la Liturgia de las Horas.
TIEMPO ORDINARIO
Introducción al tiempo ordinario
De las Normas universales sobre el Año litúrgico y sobre el calendario (nn. 43-44)
Además de los tiempos que tienen un carácter propio, quedan 33 o 34 semanas en el curso del año, en las cuales no se celebra algún aspecto peculiar del misterio de Cristo, sino más bien se recuerda el mismo misterio de Cristo en su plenitud, principalmente los domingos. Este periodo de tiempo recibe el nombre de tiempo ordinario.
El tiempo ordinario comienza el lunes que sigue al domingo posterior al 6 de enero y se extiende hasta el martes antes de Cuaresma inclusive; de nuevo comienza el lunes después del domingo de Pentecostés y termina antes de las primeras Vísperas del domingo I de Adviento. Por esto se emplean una serie de formularios que para los domingos y ferias de este tiempo se encuentran tanto en el Misal como en la Liturgia de las Horas.
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ADORACIÓN PERPETUA
ADORACIÓN PERPETUA
DEL STMO. SACRAMENTO EN VIVO
Parroquia Ntra. Sra. de la MercedInstituto del Verbo EncarnadoCapilla "San Ignacio de Loyola"(Manresa, España)
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"Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna" (Mt 19,29)
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Monseñor José Ignacio Alemany GrauLuis Javier Moxó SotoVIVE DE CRISTO®Dominicas de LermaLuis Javier Moxó SotoProyecto Amor ConyugalValentín A. LaraJorge López TeulónIgnacio del VillarJorge López TeulónLuis Javier Moxó Soto
Angélica Barragán
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Salvador SostresJuan Manuel de PradaÁlvaro Fernández Texeira Nunes
C.L.
José María Carrera Hurtado
Un «bar de parroquia» para los hinchas del PSG: cómo utilizar la restauración para poder evangelizarJosé María Carrera Hurtado
Apariciones de Dozulé y su cruz de 738 metros: el Vaticano zanja que «consta la no sobrenaturalidad»Herminia Navarro
Pablo J. Ginés
José María Carrera HurtadoJosé María Carrera Hurtado
Carmelo López-Arias
Alfonso V. Carrascosa600 jóvenes acuden en Madrid a la presentación de un libro ¡religioso! ¿La rebeldía cambia de bando?José María Carrera Hurtado
Mariolina Ceriotti MigliareseJosé María Carrera Hurtado
Cien años de «Quas primas»: así se gestó la proclama de Cristo Rey por Pío XI ante la marea laicistaPablo J. Ginés
Luis Javier Moxó SotoIgnacio Crespí de Valldaura
Pablo J. GinésAitor Lekanda / La Antorcha
SANTORAL DE HOY
El santo del día en un minuto:San Félix de Nola, presbítero y confesor († III/IV)San Juan de Ribera, obispo (1532 - †1611)
Para ver el video, pincha aquí
Elogio: En la ciudad de Nola, en la Campania, san Félix, presbítero, el cual, según cuenta san Paulino, mientras arreciaba la persecución fue encarcelado y sometido a crueles tormentos. Restablecida la paz, pudo reintegrarse a los suyos y vivió en la pobreza, hasta una venerable ancianidad, como invicto confesor de la fe.
Patronazgos: protector contra los perjurios.
Refieren a este santo: San Máximo de Nola.
Para ver el video, pincha aquí
Nació en la ciudad de Sevilla, España. Su padre era virrey de Nápoles. Creció sin el amor materno, porque la madre murió cuando él era todavía muy niño. Pero en sus familiares aprendió los más admirables ejemplos de santidad. En su casa se repartían grandes limosnas a los pobres y se ayudaba a muchísimos enfermos muy abandonados. A una familiar suya, Teresa Enríquez, la llamaban "la loca por el Santísimo Sacramento", porque buscaba las mejores uvas de la región para fabricar el vino de la Santa Misa y escogía los mejores trigos para hacer las hostias, y trataba de entusiasmar a todos por la Eucaristía.
Para ver el video, pincha aquí
Elogio: En la ciudad de Nola, en la Campania, san Félix, presbítero, el cual, según cuenta san Paulino, mientras arreciaba la persecución fue encarcelado y sometido a crueles tormentos. Restablecida la paz, pudo reintegrarse a los suyos y vivió en la pobreza, hasta una venerable ancianidad, como invicto confesor de la fe.
Patronazgos: protector contra los perjurios.
Refieren a este santo: San Máximo de Nola.
Para ver el video, pincha aquí
Nació en la ciudad de Sevilla, España. Su padre era virrey de Nápoles. Creció sin el amor materno, porque la madre murió cuando él era todavía muy niño. Pero en sus familiares aprendió los más admirables ejemplos de santidad. En su casa se repartían grandes limosnas a los pobres y se ayudaba a muchísimos enfermos muy abandonados. A una familiar suya, Teresa Enríquez, la llamaban "la loca por el Santísimo Sacramento", porque buscaba las mejores uvas de la región para fabricar el vino de la Santa Misa y escogía los mejores trigos para hacer las hostias, y trataba de entusiasmar a todos por la Eucaristía.
San Potito, mártir
Conmemoración de san Potito, mártir, que, después de padecer tormentos en la ciudad de Sárdica, en la antigua provincia romana de Dacia, alcanzó finalmente el martirio al ser ejecutado por la espada.
San Glicerio, diácono y mártir
En Antioquía de Siria, san Glicerio, diácono y mártir.
Santos Monjes del Monte Sinaí y Raiti, monjes y mártires
Conmemoración de los santos mones que en Raití y en el monte Sinaí fueron martirizados por su fe en Cristo.
Santa Nino, laica
En la región de los Iberos, al otro lado del Ponto Euxino, santa Nino, quien, siendo cristiana, fue llevada a aquel país, donde por su vida santa suscitó la reverencia y admiración de todos, hasta el punto de abrazar la fe cristiana la misma reina, cuyo hijo fue curado con sus oraciones, y también el rey y todo el pueblo.
San Fermín de Mende, obispo
En Mende (Gévaudan), en la Provenza, san Fermín, obispo.
San Eufrasio de Auvernia, obispo
En Auvernia, en Aquitania, san Eufrasio, obispo, cuya hospitalidad alaba san Gregorio de Tours.
San Dacio de Milán, obispo
En Milán, en la Liguria, sepultura de san Dacio, obispo, que en la controversia de los Tres Capítulos defendió los criterios del papa Vigilio, a quien acompañó a Constantinopla, donde murió.
San Fulgencio de Écija, obispo
En la ciudad de Écija, en la provincia romana de Bética, san Fulgencio, obispo, hermano de los santos Leandro, Isidoro y Florentina. Su hermano Isidoro le dedicó su tratado «De los oficios eclesiásticos».
Beato Odón de Novara, monje y presbítero
En Tagliacozzio, en el Abruzo, beato Odón de Novara, presbítero de la Orden de los Cartujos.
Beato Odorico Mattiuzzi de Pordenone, religioso presbítero
En la ciudad de Udine, en la región de Venecia, beato Odorico Mattiuzzi de Pordenone, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que viajó por las regiones de los tártaros, de los indios y de los chinos hasta la principal ciudad de China, llamada Kambalik. En todas estas regiones convirtió a muchos a la fe de Cristo con su predicación del Evangelio.
Beato Devasahayam Pillai, mártir
En Aralvaimozhi, Tamil Nadu, India, beato Devasahayam (Lázaro) Pillai, mártir, oficial en la corte del rey de Travancore, que no admitió la conversión del beato a la fe de Cristo, y lo asesinó.
Beato Pedro Donders, religioso presbítero
En Batavia, lugar de Surinam, beato Pedro Donders, presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor, que se entregó con caridad desbordante a atender tanto a los cuerpos como a las almas de los leprosos.
Beata Alfonsa Clerici, virgen
En Vercelli, beata Alfonsa Clerici, virgen del instituto de las Hermanas de la Precisísima sangre de Monza, que desarrolló su apostolado como maestra de jóvenes.
San Potito, mártir
Conmemoración de san Potito, mártir, que, después de padecer tormentos en la ciudad de Sárdica, en la antigua provincia romana de Dacia, alcanzó finalmente el martirio al ser ejecutado por la espada.
San Glicerio, diácono y mártir
En Antioquía de Siria, san Glicerio, diácono y mártir.
Santos Monjes del Monte Sinaí y Raiti, monjes y mártires
Conmemoración de los santos mones que en Raití y en el monte Sinaí fueron martirizados por su fe en Cristo.
Santa Nino, laica
En la región de los Iberos, al otro lado del Ponto Euxino, santa Nino, quien, siendo cristiana, fue llevada a aquel país, donde por su vida santa suscitó la reverencia y admiración de todos, hasta el punto de abrazar la fe cristiana la misma reina, cuyo hijo fue curado con sus oraciones, y también el rey y todo el pueblo.
San Fermín de Mende, obispo
En Mende (Gévaudan), en la Provenza, san Fermín, obispo.
San Eufrasio de Auvernia, obispo
En Auvernia, en Aquitania, san Eufrasio, obispo, cuya hospitalidad alaba san Gregorio de Tours.
San Dacio de Milán, obispo
En Milán, en la Liguria, sepultura de san Dacio, obispo, que en la controversia de los Tres Capítulos defendió los criterios del papa Vigilio, a quien acompañó a Constantinopla, donde murió.
San Fulgencio de Écija, obispo
En la ciudad de Écija, en la provincia romana de Bética, san Fulgencio, obispo, hermano de los santos Leandro, Isidoro y Florentina. Su hermano Isidoro le dedicó su tratado «De los oficios eclesiásticos».
Beato Odón de Novara, monje y presbítero
En Tagliacozzio, en el Abruzo, beato Odón de Novara, presbítero de la Orden de los Cartujos.
Beato Odorico Mattiuzzi de Pordenone, religioso presbítero
En la ciudad de Udine, en la región de Venecia, beato Odorico Mattiuzzi de Pordenone, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, que viajó por las regiones de los tártaros, de los indios y de los chinos hasta la principal ciudad de China, llamada Kambalik. En todas estas regiones convirtió a muchos a la fe de Cristo con su predicación del Evangelio.
Beato Devasahayam Pillai, mártir
En Aralvaimozhi, Tamil Nadu, India, beato Devasahayam (Lázaro) Pillai, mártir, oficial en la corte del rey de Travancore, que no admitió la conversión del beato a la fe de Cristo, y lo asesinó.
Beato Pedro Donders, religioso presbítero
En Batavia, lugar de Surinam, beato Pedro Donders, presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor, que se entregó con caridad desbordante a atender tanto a los cuerpos como a las almas de los leprosos.
Beata Alfonsa Clerici, virgen
En Vercelli, beata Alfonsa Clerici, virgen del instituto de las Hermanas de la Precisísima sangre de Monza, que desarrolló su apostolado como maestra de jóvenes.
LITURGIA DE HOY
LITURGIA DE HOY
Misa de feria (verde).MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 68, n. 5), Pf. común.LECC.: vol. III-par.- 1 Sam 3, 1-10. 19-20. Habla, Señor, que tu siervo escucha.- Sal 39. R. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.- Mc 1, 29-39. Curó a muchos enfermos de diversos males.Liturgia de las Horas: oficio de feria.Martirologio: elogs. del 15 de enero, pág. 111.CALENDARIOS: Valencia: San Juan de Ribera, obispo (F). Orihuela-Alicante: (MO).Orden Premonstratense: San Godefrido, religioso (MO).Cartujos: Beato Odón, monje (ML).OFM Conv.: Beato Odorico de Pordenone, presbítero (ML).Redentoristas: Beato Pedro Donders, presbítero (ML).
RITOS INICIALES
RITOS INICIALES
Por la familiaPropuesta celebrativaAntífona de entrada Cf. Ef 6, 2-3
Honra a tu padre y a tu madre, para que seas feliz y tengas una larga vida en la tierra. Éste es el primer mandamiento que contiene una promesa.
Oración colectaDios nuestro, tú quisiste que la familia
tuviera en ti su firme fundamento;
escucha con bondad nuestras oraciones
y concédenos vivir en nuestros hogares las virtudes y el amor
de la sagrada familia de tu Hijo unigénito,
y así llegar a gozar de los premios eternos en la casa del cielo.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Antífona de entrada Cf. Ef 6, 2-3
Honra a tu padre y a tu madre, para que seas feliz y tengas una larga vida en la tierra. Éste es el primer mandamiento que contiene una promesa.
tuviera en ti su firme fundamento;
escucha con bondad nuestras oraciones
y concédenos vivir en nuestros hogares las virtudes y el amor
de la sagrada familia de tu Hijo unigénito,
y así llegar a gozar de los premios eternos en la casa del cielo.
Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURAHabla, Señor,
que tu siervo escuchaLectura del
primer libro de Samuel 3, 1-10. 19-20EN AQUEL TIEMPO,
el joven Samuel servía al Señor al lado de Elí.La palabra del
Señor era rara en aquellos días y no eran frecuentes las visiones.Un día Elí
estaba acostado en su habitación. Sus ojos habían comenzado a debilitarse y no
podía ver.La lámpara de
Dios aún no se había apagado y Samuel estaba acostado en el templo del Señor,
donde se encontraba el Arca de Dios.Entonces el Señor
llamó a Samuel. Este respondió:«Aquí estoy».Corrió adonde
estaba Elí y dijo:«Aquí estoy,
porque me has llamado».Respondió:«No te he
llamado. Vuelve a acostarte».Fue y se acostó.El Señor volvió
a llamar a Samuel.Se levantó
Samuel, fue adonde estaba Elí y dijo:«Aquí estoy,
porque me has llamado».Respondió:«No te he
llamado, hijo mío. Vuelve a acostarte».Samuel no
conocía aún al Señor, ni se le había manifestado todavía la palabra del Señor.El Señor llamó a
Samuel, por tercera vez. Se levantó, fue adonde estaba Elí y dijo:«Aquí estoy,
porque me has llamado».Comprendió
entonces Elí que era el Señor el que llamaba al joven. Y dijo a Samuel:«Ve a acostarte.
Y si te llama de nuevo, di: “Habla, Señor, que tu siervo escucha”». Samuel fue
a acostarse en su sitio.El Señor se
presentó y llamó como las veces anteriores:«Samuel,
Samuel».Respondió
Samuel:«Habla, que tu
siervo escucha».Samuel creció.
El Señor estaba con él, y no dejó que se frustrara ninguna de sus palabras. Todo Israel, desde Dan a Berseba, supo que Samuel era un auténtico profeta del
Señor.Palabra de Dios.
Salmo
responsorial Sal 39, 2 y 5. 7-8a. 8b-9. 10 (R: cf. 8a y 9a)R/. Aquí estoy,
Señor, para hacer tu voluntad.V/. Yo esperaba
con ansia al Señor;
él se inclinó y
escuchó mi grito.
Dichoso el
hombre que ha puesto
su confianza en
el Señor,
y no acude a los
idólatras,
que se extravían
con engaños. R/.V/. Tú no
quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me
abriste el oído;
no pides
holocaustos ni sacrificios expiatorios;
entonces yo
digo: «Aquí estoy». R/.V/. «—Como está
escrito en mi libro—
para hacer tu
voluntad.
Dios mío, lo
quiero, y llevo tu ley en las entrañas». R/.V/. He
proclamado tu justicia
ante la gran
asamblea;
no he cerrado
los labios, Señor, tú lo sabes. R/.
Aleluya Jn 10,
27R/. Aleluya,
aleluya, aleluya.V/. Mis ovejas
escuchan mi voz, dice el Señor,y yo las
conozco, y ellas me siguen. R/.
EVANGELIOCuró a muchos
enfermos de diversos males✠
Lectura del santo
Evangelio según san Marcos 1, 29-39EN AQUEL TIEMPO,
al salir Jesús de la sinagoga, fue con Santiago y Juan a la casa de Simón y
Andrés.La suegra de
Simón estaba en cama con fiebre, e inmediatamente le hablaron de ella. Él se
acercó, la cogió de la mano y la levantó. Se le pasó la fiebre y se puso a
servirles.Al anochecer,
cuando se puso el sol, le llevaron todos los enfermos y endemoniados. La
población entera se agolpaba a la puerta. Curó a muchos enfermos de diversos
males y expulsó muchos demonios; y como los demonios lo conocían, no les
permitía hablar.Se levantó de
madrugada, cuando todavía estaba muy oscuro, se marchó a un lugar solitario y
allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron en su busca y, al
encontrarlo, le dijeron: «Todo el mundo te busca».Él les responde:«Vámonos a otra
parte, a las aldeas cercanas, para predicar también allí; que para eso he
salido».Así recorrió
toda Galilea, predicando en sus sinagogas y expulsando los demonios.Palabra del
Señor.
Salmo responsorial Sal 39, 2 y 5. 7-8a. 8b-9. 10 (R: cf. 8a y 9a)
él se inclinó y escuchó mi grito.
Dichoso el hombre que ha puesto
su confianza en el Señor,
y no acude a los idólatras,
que se extravían con engaños. R/.
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides holocaustos ni sacrificios expiatorios;
entonces yo digo: «Aquí estoy». R/.
para hacer tu voluntad.
Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas». R/.
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes. R/.
✠
LITURGIA EUCARÍSTICA
LITURGIA EUCARÍSTICA
Oración sobre las ofrendasTe ofrecemos, Señor, el sacrificio de la reconciliación,
y te pedimos que edifiques a nuestras familias
sobre el fundamento de tu gracia y de tu paz.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
y te pedimos que edifiques a nuestras familias
sobre el fundamento de tu gracia y de tu paz.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio común IILa salvación por Cristo73. Este prefacio se dice en las misas que carecen de prefacio propio y no deben tomar un prefacio del tiempo.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
que por amor creaste al hombre,
y, aunque condenado justamente,
con tu misericordia lo redimiste,
por Cristo, Señor nuestro.Por él,
los ángeles y los arcángeles
y todos los coros celestiales
celebran tu gloria,
unidos en común alegría.Permítenos asociarnos a sus voces
cantando humildemente tu alabanza:Santo, Santo, Santo...
73. Este prefacio se dice en las misas que carecen de prefacio propio y no deben tomar un prefacio del tiempo.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
que por amor creaste al hombre,
y, aunque condenado justamente,
con tu misericordia lo redimiste,
por Cristo, Señor nuestro.
los ángeles y los arcángeles
y todos los coros celestiales
celebran tu gloria,
unidos en común alegría.
cantando humildemente tu alabanza:
Antífona de comunión Cf. Is 49, 15
Dice el Señor: ¿se olvida una madre de su criatura? Aunque ella se olvide, yo no te olvidaré.
Oración después de la comuniónPadre bueno, alimentados con estos divinos sacramentos,
concédenos imitar constantemente los ejemplos
de la Sagrada Familia de tu Hijo único,
para que, después de las pruebas de esta vida,
podamos gozar siempre de su compañía en el cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
concédenos imitar constantemente los ejemplos
de la Sagrada Familia de tu Hijo único,
para que, después de las pruebas de esta vida,
podamos gozar siempre de su compañía en el cielo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
