VIERNES DE LA I SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO,
VIERNES DE LA I SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO,
PARROQUIA DEL CARMEN:
- Eucaristía del Viernes de la Semana I del Tiempo Ordinario, (a las 18.30 h.):
PARROQUIA DE LOS DOLORES:
DIRECTORIO SOBRE LA PIEDAD POPULAR Y LA LITURGIA
TIEMPO ORDINARIO
Introducción al tiempo ordinario
De las Normas universales sobre el Año litúrgico y sobre el calendario (nn. 43-44)
Además de los tiempos que tienen un carácter propio, quedan 33 o 34 semanas en el curso del año, en las cuales no se celebra algún aspecto peculiar del misterio de Cristo, sino más bien se recuerda el mismo misterio de Cristo en su plenitud, principalmente los domingos. Este periodo de tiempo recibe el nombre de tiempo ordinario.
El tiempo ordinario comienza el lunes que sigue al domingo posterior al 6 de enero y se extiende hasta el martes antes de Cuaresma inclusive; de nuevo comienza el lunes después del domingo de Pentecostés y termina antes de las primeras Vísperas del domingo I de Adviento. Por esto se emplean una serie de formularios que para los domingos y ferias de este tiempo se encuentran tanto en el Misal como en la Liturgia de las Horas.
TIEMPO ORDINARIO
Introducción al tiempo ordinario
De las Normas universales sobre el Año litúrgico y sobre el calendario (nn. 43-44)
Además de los tiempos que tienen un carácter propio, quedan 33 o 34 semanas en el curso del año, en las cuales no se celebra algún aspecto peculiar del misterio de Cristo, sino más bien se recuerda el mismo misterio de Cristo en su plenitud, principalmente los domingos. Este periodo de tiempo recibe el nombre de tiempo ordinario.
El tiempo ordinario comienza el lunes que sigue al domingo posterior al 6 de enero y se extiende hasta el martes antes de Cuaresma inclusive; de nuevo comienza el lunes después del domingo de Pentecostés y termina antes de las primeras Vísperas del domingo I de Adviento. Por esto se emplean una serie de formularios que para los domingos y ferias de este tiempo se encuentran tanto en el Misal como en la Liturgia de las Horas.
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ADORACIÓN PERPETUA
ADORACIÓN PERPETUA
DEL STMO. SACRAMENTO EN VIVO
Parroquia Ntra. Sra. de la MercedInstituto del Verbo EncarnadoCapilla "San Ignacio de Loyola"(Manresa, España)
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"Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna" (Mt 19,29)
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Monseñor José Ignacio Alemany GrauLuis Javier Moxó SotoVIVE DE CRISTO®Dominicas de LermaLuis Javier Moxó SotoProyecto Amor ConyugalValentín A. LaraJorge López TeulónIgnacio del VillarJorge López TeulónLuis Javier Moxó Soto
Angélica Barragán
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C.L.
José María Carrera Hurtado
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Luis Javier Moxó SotoIgnacio Crespí de Valldaura
Pablo J. GinésAitor Lekanda / La Antorcha
SANTORAL DE HOY
Elogio: En Roma, en el cementerio de Priscila, en la vía Salaria Nueva, sepultura de san Marcelo I, papa, que, como atestigua san Dámaso, fue un verdadero pastor, por lo que sufrió mucho. Fue expulsado de su patria y murió en el destierro tras ser denunciado falsamente ante el tirano por algunos que despreciaban la penitencia que les había impuesto.
Patronazgos: protector de los novios.
Refieren a este santo: Santos Papías y Mauro.
Elogio: En Roma, en el cementerio de Priscila, en la vía Salaria Nueva, sepultura de san Marcelo I, papa, que, como atestigua san Dámaso, fue un verdadero pastor, por lo que sufrió mucho. Fue expulsado de su patria y murió en el destierro tras ser denunciado falsamente ante el tirano por algunos que despreciaban la penitencia que les había impuesto.
Patronazgos: protector de los novios.
Refieren a este santo: Santos Papías y Mauro.
San Danacto, mártir
En la ciudad de Aulona, en Iliria, san Danacto, mártir.
San Melas de Rinocorura, obispo y confesor
En Rinocorura, en Egipto, san Melas, obispo, que en tiempo del emperador arriano Valente sufrió el destierro por su adhesión a la fe ortodoxa, tras lo cual descansó en paz.
San Honorato de Arlés, monje y obispo
En Arlés, ciudad de la Provenza, en la Galia, san Honorato, obispo, que fundó el célebre monasterio en la isla de Lérins y, después, aceptó regir la sede de Arlés.
San Jacobo de Moûtiers, obispo
En Moûtiers, en la Galia Vienense, san Jacobo, obispo, discípulo de san Honorato de Lérins.
San Ticiano de Oderzo, obispo
En la ciudad de Oderzo, en la región de Venecia, san Ticiano, obispo.
San Leobato, abad
En la región de Tours, en la Galia Lugdunense, conmemoración de san Leobato, abad, a quien su maestro, san Urso, designó como superior del monasterio recién fundado de Sénevière, el cual gobernó santamente hasta su vejez.
San Triverio, presbítero y eremita
En el lugar de Dombes, también en la Galia Lugdunense, san Triverio, presbítero, monje y finalmente eremita.
San Furseo, abad
En Mazerolles, junto al río Alteia, en la Galia, san Furseo, abad primero en Irlanda, después en Inglaterra y finalmente en la Galia, donde fundó el monasterio de Lagny.
Santa Juana de Bagno, virgen
En la ciudad de Bagno, de la Romagna, santa Juana, virgen, que, admitida en la Orden camaldulense, se distinguió por su obediencia y humildad.
Santos Berardo, Otón, Pedro, Acursio y Aiuto, mártires
En Marrakech, en el Magreb, santos mártires Berardo, Otón y Pedro, presbíteros, y Acursio y Aiuto, religiosos, todos de la Orden de los Hermanos Menores, que, enviados por san Francisco para anunciar el Evangelio a los musulmanes, fueron apresados en Sevilla y trasladados a Marrakech, donde les ajusticiaron con la espada por orden del príncipe de los sarracenos.
San José Vaz, religioso presbítero
En Kandy, ciudad de la isla de Ceilán, en el Océano Índico, san José Vaz, presbítero de la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri, que se entregó con admirable ardor a predicar el Evangelio por aquellas tierras, e incansablemente confirmó en la fe a los católicos que permanecían dispersos y escondidos.
Beato Luis Ormières, presbítero y fundador
En Gijón, Asturias, España, beato Luis Ormières, presbítero, fundador de las Hermanas del Ángel de la Guarda.
Beato José Antonio Tovini, laico
En Brescia, en Italia, beato José Antonio Tovini, el cual, siendo maestro, se ocupó en erigir numerosas escuelas cristianas y en promover la construcción de obras públicas, y en toda su actividad dejó testimonio de su oración y de sus virtudes.
Beata Juana María Condesa Lluch, virgen y fundadora
En Valencia, ciudad de España, beata Juana María Condesa Lluch, virgen, que, con solícita caridad y espíritu de sacrificio hacia los pobres, niños y, especialmente, hacia las mujeres que trabajaban fuera de casa, se entregó completamente a su atención. Fundó para su tutela la Congregación de Esclavas de María Inmaculada.
San Danacto, mártir
En la ciudad de Aulona, en Iliria, san Danacto, mártir.
San Melas de Rinocorura, obispo y confesor
En Rinocorura, en Egipto, san Melas, obispo, que en tiempo del emperador arriano Valente sufrió el destierro por su adhesión a la fe ortodoxa, tras lo cual descansó en paz.
San Honorato de Arlés, monje y obispo
En Arlés, ciudad de la Provenza, en la Galia, san Honorato, obispo, que fundó el célebre monasterio en la isla de Lérins y, después, aceptó regir la sede de Arlés.
San Jacobo de Moûtiers, obispo
En Moûtiers, en la Galia Vienense, san Jacobo, obispo, discípulo de san Honorato de Lérins.
San Ticiano de Oderzo, obispo
En la ciudad de Oderzo, en la región de Venecia, san Ticiano, obispo.
San Leobato, abad
En la región de Tours, en la Galia Lugdunense, conmemoración de san Leobato, abad, a quien su maestro, san Urso, designó como superior del monasterio recién fundado de Sénevière, el cual gobernó santamente hasta su vejez.
San Triverio, presbítero y eremita
En el lugar de Dombes, también en la Galia Lugdunense, san Triverio, presbítero, monje y finalmente eremita.
San Furseo, abad
En Mazerolles, junto al río Alteia, en la Galia, san Furseo, abad primero en Irlanda, después en Inglaterra y finalmente en la Galia, donde fundó el monasterio de Lagny.
Santa Juana de Bagno, virgen
En la ciudad de Bagno, de la Romagna, santa Juana, virgen, que, admitida en la Orden camaldulense, se distinguió por su obediencia y humildad.
Santos Berardo, Otón, Pedro, Acursio y Aiuto, mártires
En Marrakech, en el Magreb, santos mártires Berardo, Otón y Pedro, presbíteros, y Acursio y Aiuto, religiosos, todos de la Orden de los Hermanos Menores, que, enviados por san Francisco para anunciar el Evangelio a los musulmanes, fueron apresados en Sevilla y trasladados a Marrakech, donde les ajusticiaron con la espada por orden del príncipe de los sarracenos.
San José Vaz, religioso presbítero
En Kandy, ciudad de la isla de Ceilán, en el Océano Índico, san José Vaz, presbítero de la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri, que se entregó con admirable ardor a predicar el Evangelio por aquellas tierras, e incansablemente confirmó en la fe a los católicos que permanecían dispersos y escondidos.
Beato Luis Ormières, presbítero y fundador
En Gijón, Asturias, España, beato Luis Ormières, presbítero, fundador de las Hermanas del Ángel de la Guarda.
Beato José Antonio Tovini, laico
En Brescia, en Italia, beato José Antonio Tovini, el cual, siendo maestro, se ocupó en erigir numerosas escuelas cristianas y en promover la construcción de obras públicas, y en toda su actividad dejó testimonio de su oración y de sus virtudes.
Beata Juana María Condesa Lluch, virgen y fundadora
En Valencia, ciudad de España, beata Juana María Condesa Lluch, virgen, que, con solícita caridad y espíritu de sacrificio hacia los pobres, niños y, especialmente, hacia las mujeres que trabajaban fuera de casa, se entregó completamente a su atención. Fundó para su tutela la Congregación de Esclavas de María Inmaculada.
LITURGIA DE HOY
LITURGIA DE HOY
Misa de feria (verde).MISAL: cualquier formulario permitido (véase pág. 68, n. 5), Pf. común.LECC.: vol. III-par.- 1 Sam 8, 4-7. 10-22a. Os quejaréis a causa del rey, pero el Señor no os responderá.- Sal 88. R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.- Mc 2, 1-12. El Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados.Liturgia de las Horas: oficio de feria.Martirologio: elogs. del 17 de enero, pág. 114.CALENDARIOS: Plasencia: San Fulgencio de Écija, obispo (S). Cartagena: (F). Sevilla: (MO).Esclavas de María Inmaculada: Beata Juana María Condesa, virgen (F).Hermanas del Ángel de la Guarda: Beato Luis Antonio Ormières, presbítero y fundador (F).Familia Franciscana: Santos Berardo, presbítero, y compañeros, mártires (MO).Congregación del Oratorio: San José Vaz, presbítero (ML).Agustinos: Conmemoración de los familiares difuntos.
RITOS INICIALES
RITOS INICIALES
Monición de entrada
La paz y la justicia son aspiraciones permanentes de los hombres de todos los tiempos. El cristiano, con el auxilio de Cristo, Príncipe de la paz, es llamado a ser constructor de la justicia e instrumento de paz en medio del mundo. Para ello, pidamos en esta eucaristía los dones de la justicia y la paz.
O bien:
Cristo vino a traer paz a este mundo, reconciliando con su muerte y resurrección a todos los hombres y eliminando todo tipo de discordia y enemistad. Pidámosle que, continuando su obra en el mundo, nos ayude a esforzarnos de manera personal y comunitaria, y cooperemos en su obra.
Antífona de entrada Cf. Eclo 36, 15-16
Señor, da la paz a los que esperan en ti, escucha las súplicas de tus siervos y llévanos por el camino de la justicia.
Oración colectaOh, Dios, que manifestaste
que serán llamados hijos tuyos los amantes de la paz,
concédenos instaurar sin descanso aquella justicia
que puede garantizar una paz firme y verdadera.
Por nuestro Señor Jesucristo.O bien:Oh, Dios, que cuidas de todos con amor paternal,
concede, en tu bondad, que los hombres, a quienes diste un mismo origen,
formen una sola familia en la paz y vivan siempre unidos por el amor fraterno.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Monición de entrada
La paz y la justicia son aspiraciones permanentes de los hombres de todos los tiempos. El cristiano, con el auxilio de Cristo, Príncipe de la paz, es llamado a ser constructor de la justicia e instrumento de paz en medio del mundo. Para ello, pidamos en esta eucaristía los dones de la justicia y la paz.
O bien:
Cristo vino a traer paz a este mundo, reconciliando con su muerte y resurrección a todos los hombres y eliminando todo tipo de discordia y enemistad. Pidámosle que, continuando su obra en el mundo, nos ayude a esforzarnos de manera personal y comunitaria, y cooperemos en su obra.
Antífona de entrada Cf. Eclo 36, 15-16
Señor, da la paz a los que esperan en ti, escucha las súplicas de tus siervos y llévanos por el camino de la justicia.
que serán llamados hijos tuyos los amantes de la paz,
concédenos instaurar sin descanso aquella justicia
que puede garantizar una paz firme y verdadera.
Por nuestro Señor Jesucristo.
concede, en tu bondad, que los hombres, a quienes diste un mismo origen,
formen una sola familia en la paz y vivan siempre unidos por el amor fraterno.
Por nuestro Señor Jesucristo.
LITURGIA DE LA PALABRA
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Os quejaréis a causa del rey, pero el Señor no os responderáLectura del primer libro de Samuel 8, 4-7. 10-22aEN AQUELLOS DÍAS, se reunieron todos los ancianos de Israel y fueron a Ramá, donde estaba Samuel.Le dijeron:«Tú eres ya un anciano, y tus hijos no siguen tus caminos. Nómbranos, por tanto, un rey, para que nos gobierne, corno se hace en todas las naciones».A Samuel le pareció mal que hubieran dicho:«Danos un rey para que nos gobierne».Y oró al Señor.El Señor dijo a Samuel:«Escucha la voz del pueblo en todo cuanto te digan. No es a ti a quien rechazan, sino a mí, para que no reine sobre ellos».Samuel transmitió todas las palabras del Señor al pueblo que le había pedido un rey.Samuel explicó:«Este es el derecho del rey que reinará sobre vosotros: se llevará a vuestros hijos los para destinarlos a su carroza y a su caballería, y correrán delante de su carroza. Los destinará a ser jefes de mil o jefes de cincuenta, a arar su labrantío y segar su mies, a fabricar sus armas de guerra y los pertrechos de sus carros. Tomará a vuestras hijas para perfumistas, cocineras y panaderas. Se apoderará de vuestros mejores campos, viñas y olivares, para dárselos a sus servidores. Cobrará el diezmo de vuestros olivares y viñas, para dárselo a sus eunucos y servidores. Se llevará a vuestros mejores servidores, siervas y jóvenes, así como a vuestros asnos, para emplearlos en sus trabajos. Cobrará el diezmo de vuestro ganado menor, y vosotros os convertiréis en esclavos suyos. Aquel día os quejaréis a causa del rey que os habéis escogido: Pero el Señor no os responderá».El pueblo se negó a hacer caso a Samuel y contestó:«No importa. Queremos que haya un rey sobre nosotros. Así seremos como todos los otros pueblos. Nuestro rey nos gobernará, irá al frente y conducirá nuestras guerras».Samuel oyó todas las palabras del pueblo y las transmitió a oídos del Señor.El Señor dijo a Samuel:«Escucha su voz y nómbrales un rey».Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL (Sal 88, 16-17. 18-19 [R.: cf. 2a])
R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor (I)
R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor (II)
V/. Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh, Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo.
R/. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
V. Porque tú eres su honor y su fuerza,
y con tu favor realzas nuestro poder.
Porque el Señor es nuestro escudo
y el Santo de Israel nuestro rey.
R/. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
Aleluya Lc 7, 16R. Aleluya, aleluya, aleluya.V/. Un gran Profeta ha surgido entre nosotros.Dios ha visitado a su pueblo. R/. EVANGELIOEl Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados✠Lectura del santo Evangelio según San Marcos 2, 1-12CUANDO a los pocos días entró Jesús en Cafarnaún, se supo que estaba en casa.Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Y les proponía la palabra.Y vinieron trayéndole un paralítico llevado entre cuatro y, como no podían presentárselo por el gentío, levantaron la techumbre encima de donde él estaba, abrieron un boquete y descolgaron la camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dice al paralítico:«Hijo, tus pecados te son perdonados».Unos escribas, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros:«¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo uno, Dios?».Jesús se dio cuenta enseguida de lo que pensaban y les dijo:«¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: “Tus pecados te son perdonados” o decir: “Levántate, coge la camilla y echa a andar”?Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados -dice al paralítico-:“Te digo: levántate, coge tu camilla y vete a tu casa”».Se levantó, cogió inmediatamente la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo:«Nunca hemos visto una cosa igual».Palabra del Señor.
Audio y comentario del Evangelio de hoy (I)
Audio y comentario del Evangelio de hoy (II)
San Juan Crisóstomo, homilia in Matthaeum, 30
Es de notar que no dijo la fe del paralítico, sino la de los que lo llevaban, pues a veces ocurre que alguno recobra la salud por la fe de otro.
Beda (Catena aurea)
Ciertamente es digno de meditación cuánto debe valer para Dios la propia fe de cada uno, cuando vale tanto la ajena, que por ella se levanta un hombre de repente curado interior y exteriormente, y por el mérito de unos se perdonan a otros sus pecados.
SALMO RESPONSORIAL (Sal 88, 16-17. 18-19 [R.: cf. 2a])
R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor (I)
R. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor (II)
V/. Dichoso el pueblo que sabe aclamarte:
caminará, oh, Señor, a la luz de tu rostro;
tu nombre es su gozo cada día,
tu justicia es su orgullo.
R/. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
V. Porque tú eres su honor y su fuerza,
y con tu favor realzas nuestro poder.
Porque el Señor es nuestro escudo
y el Santo de Israel nuestro rey.
R/. Cantaré eternamente tus misericordias, Señor.
Audio y comentario del Evangelio de hoy (I)
Audio y comentario del Evangelio de hoy (II)
San Juan Crisóstomo, homilia in Matthaeum, 30
Es de notar que no dijo la fe del paralítico, sino la de los que lo llevaban, pues a veces ocurre que alguno recobra la salud por la fe de otro.
Beda (Catena aurea)
Ciertamente es digno de meditación cuánto debe valer para Dios la propia fe de cada uno, cuando vale tanto la ajena, que por ella se levanta un hombre de repente curado interior y exteriormente, y por el mérito de unos se perdonan a otros sus pecados.
LITURGIA EUCARÍSTICA
LITURGIA EUCARÍSTICA
Oración sobre las ofrendasSEÑOR, que la ofrenda de tu pueblo
te agrade, nos santifique
y alcance para nosotros
lo que imploramos piadosamente.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Prefacio común IILa salvación por Cristo73. Este prefacio se dice en las misas que carecen de prefacio propio y no deben tomar un prefacio del tiempo.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
que por amor creaste al hombre,
y, aunque condenado justamente,
con tu misericordia lo redimiste,
por Cristo, Señor nuestro.Por él,
los ángeles y los arcángeles
y todos los coros celestiales
celebran tu gloria,
unidos en común alegría.Permítenos asociarnos a sus voces
cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
Antífona de comunión Sal 35, 10Señor, en ti está la fuente viva y tu luz nos hace ver la luz.O bien: Jn 10, 20Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante, dice el Señor.
Oración después de la comuniónTE suplicamos, Dios todopoderoso,
que concedas, a quienes alimentas
con tus sacramentos,
la gracia de poder servirte
llevando una vida según tu voluntad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
te agrade, nos santifique
y alcance para nosotros
lo que imploramos piadosamente.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
73. Este prefacio se dice en las misas que carecen de prefacio propio y no deben tomar un prefacio del tiempo.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
que por amor creaste al hombre,
y, aunque condenado justamente,
con tu misericordia lo redimiste,
por Cristo, Señor nuestro.
los ángeles y los arcángeles
y todos los coros celestiales
celebran tu gloria,
unidos en común alegría.
cantando humildemente tu alabanza:
Santo, Santo, Santo...
Oración después de la comunión
que concedas, a quienes alimentas
con tus sacramentos,
la gracia de poder servirte
llevando una vida según tu voluntad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
